¿Te has dado cuenta de que pasas la mayor parte del día sentado en espacios interiores?

Sales de casa, entras en el ascensor y te sumerges en el garaje. Te adentras en tu coche para dirigirte a tu habitáculo de trabajo donde vuelves a repetir la operación pero al revés hasta tu destino. En el mejor de los casos, te saltas la parte del coche y vas en transporte público, aunque no te libras, vas transitando por toda una colección de espacios cerrados. No eres el único ser que pasa la mayor parte de tiempo en interiores, te sorprendería saber que en España, una persona trabajadora tan solo pasa en el exterior una media de 60 minutos al día, es decir, un 4,17% del total del día, según el estudio elaborado por AIMC (AIMC, 2016).

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

Te has convertido en una especie urbana que pasa la mayor parte del tiempo sentado en interiores. Te aíslas en tu oficina mirando una pantalla y ni siquiera sabes el tiempo que hace, no disfrutas del paso de las estaciones. Estás deseando que llegue el fin de semana o las vacaciones para romper esa cotidianidad que te hace sentir una máquina de producción que va de un habitáculo a otro. Sin embargo, no provienes de una especie urbana, evolucionaste hace muchos años en un medio exterior, en contacto con la naturaleza, no lo recuerdas, pero tus genes si.

Diagrama ¿Cómo es un día normal en la jornada de una persona que trabaja? | Fuente: AIMC | Infografía: Cómo crear historias

¿Cuánta naturaleza necesitas?

Tanya Denckla-Cobb y Timothy Beatley plantean una gran idea: la pirámide de naturaleza. Se basan en la pirámide de la alimentación para generar un gráfico con la dieta de naturaleza necesaria (Beatley, 2012). En la base de la pirámide, localizan las experiencias diarias en nuestro entorno más inmediato; le sigue una vez a la semana, rutas de senderismo regionales; una vez al mes una escapada a un parque natural; cada año o cada dos, un viaje nacional o internacional a la naturaleza salvaje (Fernández Calvo, 2018, p.40-41). Esta dieta, te permite librarte del «trastorno por déficit de naturaleza» que sufres, un concepto creado por Richard Louv, que define un alejamiento de la naturaleza por parte de las personas y sus repercusiones negativas en la salud y calidad de vida (Louv, 2012)

Perteneces a una especie que necesita caminar y estar en contacto con la naturaleza, en espacios exteriores

La especie humana se inició cuando un primate se puso en pie en plena naturaleza, probablemente para poder ver mejor dónde encontrar comida, luego comenzó a caminar y no paró durante milenios hasta la aparición de otras maneras de desplazarse que han ido dejando de lado al primer medio de transporte conocido, el más sostenible y sano. No has dejado de andar completamente, por supuesto, pero caminas menos ¿verdad? y eso es preocupante, sobre todo para tu salud y tu mente.

Por un lado la capacidad de caminar contribuyó al desarrollo de tu cerebro, te liberó las manos y la cara, ampliaste tu capacidad de comunicación y de maniobra (Le Breton, 2008, p.16).

Por otro lado, caminar aporta grandes beneficios para la salud, por ese motivo en España, desde diferentes instituciones están promoviendo la creación de rutas saludables, de las que hablaremos en otro artículo, para animarte a salir y caminar más. Sin ir más lejos, en el año 2018, la Federación Española de Municipios y Provincias junto con el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, editaron una guía para el diseño, implementación y evaluación de un Plan de Rutas Saludables (Aznar Laín et al., 2018).

Así que no hay duda, todo parece indicar que perteneces a una especie que necesita caminar y estar en contacto con el exterior y la naturaleza.

Diagrama Pirámide de naturaleza | Fuente: Tanya Denckla-Cobb y Timothy Beatley | Infografía: Cómo crear historias

El descubrimiento de Qing Li

Qing Li tiene la suerte de trabajar al lado de un parque con muchos árboles y desde su oficina puede ver un precioso paisaje. Incluso todos los días se adentra en él a la hora del almuerzo. Qing Li es inmunólogo y el mayor experto mundial en Medicina Forestal. Los lunes por la tarde lleva a sus alumnos a dar un paseo y los fines de semana visita parques de Tokio. Ha conseguido pasear y pasar más tiempo en exteriores que la media y eso hace que sienta un gran bienestar. Hace años se preguntó porqué le hacía sentir así de bien un paseo por la naturaleza y se dedicó a estudiarlo. Así fue como llegó a investigar el shinrin-yoku o el baño de bosque (Li, 2018, p.1-11).

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Erase una vez los baños de bosque

En 1982, el ministro de Agricultura, Bosques y Pesca japonés, Tomohide Akiyama, inventó el término shinrin-yoku (baño de bosque) dentro de una campaña de protección de los bosques. Si se animaba a las personas a sumergirse en el bosque para ganar en salud, se mostrarían más partidarios de protegerlo. Incluso se creó un programa nacional para practicarlos (Li, 2018, p.58).

Según cuenta Qing Li, el término japonés shinrin significa bosque y yoku, baño, así que shinrin-yoku en castellano lo conocemos como baño de bosque y consiste en: estar en la naturaleza y “absorber el bosque a través de los sentidos”. En un bosque, podemos saborear el olor de las flores y el aire fresco, contemplar los cambios cromáticos de la vegetación, oír el canto de los pájaros y sentir la brisa en nuestra piel. No es sólo un paseo (Li, 2018, p.12).

«El arte de los baños de bosque es el arte de conectar con la naturaleza a través de nuestros sentidos.» (Li, 2018, p.117)

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

¿Qué pueden hacer por ti los baños de bosque?

Los baños de bosque, como podrás imaginar, benefician a la salud, y eso es lo que han ido comprobando miles de personas a lo largo de los años. Esta actividad, está muy relacionados con los healing gardens de los que ya te hablé en otro artículo, pues al igual que estos, el bosque, puede cuidar de ti.

En 2004 se empezó a investigar de manera científica cómo influyen los shinrin-yoku en nuestra salud. Qing Li junto con otros compañeros, se pusieron manos a la obra y comprobaron que un paseo por el bosque podía (Li, 2018, p.64): ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀

  • Reducir el estrés.
  • Reducir la ansiedad, depresión e ira.
  • Estimular el sistema inmunitario.
  • Aumentar el nivel de energía.

Además, un baño de bosque no sólo te aporta salud (Li, 2018, p.104), también pueden:

  • Estimular tu creatividad (Atchley, Strayer, & Atchley, 2012)
  • Aclarar tu ideas, estimular la memoria y la atención (Berman, Jonides, & Kaplan, 2008)
  • Ayudar a que seas más amable y generoso (Zhang, Piff, Iyer, Koleva, & Keltner, 2014).

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Paseo por la naturaleza y creatividad

Creativos de diferentes disciplinas y filósofos afirman encontrar la inspiración cuando se sumergen en la naturaleza. El escritor John Fowles confiesa que su clave novelística reside en la relación que mantiene con la naturaleza (Fowles, 2015, p.39), incluso afirma que “una ciudad inspirada en un bosque hace seres humanos.” (Fowles, 2015, p.73).

Friedrich Nietzsche y Henry David Thoreau, también fueron unos grandes caminantes de bosque. Incluso Thoreau vivió durante dos años en una cabaña que el mismo construyó en Walden Pond, cuya experiencia quedó registrada en su obra Walden (Thoreau, 2006).

Es más «Pasear por el bosque nos aclara la mente y nos ayuda a pensar.» (Li, 2018, p.104)

Estudios como el realizado por Marily Oppezzo and Daniel L. Schwartz apoyan esta afirmación y demuestran que al caminar se incrementa la creatividad en tiempo real y poco después. Si la acción de pasear se produce en exteriores, el aumento es aún mayor (Oppezzo & Schwartz, 2014).

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

¿Por dónde empiezas?

Vale, te he convencido, necesitas darte un baño de bosque y alimentarte a base de una dieta de la naturaleza.

¿Por dónde empiezas? Tienes varias opciones, puedes:

  1. Dejarte llevar por las propuestas de baños de bosque en la comunidad de usuarios Wikiloc, seguro que muchas se ajustan a tu localización y necesidades.
  2.  Fabricarte tu propio baño de bosque. Por ejemplo, en el libro de Qing Li “El poder del bosque” puedes consultar un mapa con los “25 bosques más preciosos de España”. También puedes hacer una búsqueda en Google, nunca ha sido tan fácil.

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

¿Cómo fabricarte una buena ruta?: pautas de elección

En base a las recomendaciones que Qing Li a la hora de elegir una buena ruta (Li, 2018, p.137) he creado una lista de pautas. No es necesario que la ruta cuente con todas, tan solo valora lo que te interesa encontrar y comprueba si:

  1. La ruta se adapta a tus necesidades.
  2. Las cuestas son suaves.
  3. Los caminos son amplios.
  4. Las pistas están bien señalizadas, mantenidas y que te ayudan a localizarte: un buen wayfinding es fundamental.
  5. No tiene presencia de contaminantes.
  6. Hay suficiente distancia al ruido y al tráfico.
  7. Cuenta con un elemento acuático como un arroyo, cascada, estanque o lago.
  8. Tiene variedad de plantas.
  9. Cuenta con una buena luminosidad.
  10. Que no tiene más de 2.5 km de longitud.
  11. Tiene abundancia de árboles, especialmente de hoja perenne.
  12. Cuenta con guías.
  13. Tiene posibilidad de baños o balnearios con aguas termales.
  14. 14. Cuenta con servicios auxiliares que dialoguen con el paisaje, lo respeten y que puedan retirarse sin dejar huella (aseos, restaurante, centro de interpretación…)

Nacimiento del Río Cuervo (Cuenca) | Fotografía: Cómo crear historias

¿Y si no tienes un bosque cerca?: árboles en la ciudad

Siempre que puedas elegir, procura realizar actividades al aire libre en espacios verdes. Pregúntate si eso que estás haciendo realmente se podría hacer en un exterior con vegetación.

Los parques también son lugares estupendos para realizar un baño de bosque, no es lo mismo, pero son muy útiles en el día a día, como hemos visto en la pirámide de naturaleza. Toda gran ciudad cuenta con al menos uno de referencia: Bois de Boulogne (Paris), Hyde Park (Londres), Central Park de Law Olmsted (Nueva York), Shinjuku Gyoen (Tokio), Jardines Rikugien (centro de Tokio)…

Los parques y jardines representan el vínculo que el ser humano crea para conciliarse con el mundo exterior. En su origen tiene un significado mágico, mítico, asociado a la idea de paraíso.

La historia de los jardines se remonta al siglo VIII a. n. e. con los jardines de Babilonia, compuestos a base de terrazas superpuestas, junto al palacio del Rey y al Eufrates, para que los viajeros los pudieran contemplar, ya que el acceso al pueblo estaba prohibido (Wikipedia contributors, 2019).

Sin embargo, hay que esperar hasta el siglo XIX para poder disfrutar de los jardines públicos, que surgieron a raíz de la Revolución Industrial por motivos higiénicos, recreativos y educativos de los habitantes de la ciudad, es decir, por una necesidad social (Fariello, 2018, p.261).

Los árboles en la ciudad son vitales (Li, 2018, p.144):

— Refrescan el aire y reducen el efecto isla de calor.

Según el estudio realizado por Ester Higueras Garcia y Farshid Arama (Higueras Garcia & Aram, 2019), una superficie con más de 10 ha produce una reducción de la temperatura de 1-2 ºC y su efecto se extiende a una distancia de 350 m del límite del parque, así que lo ideal sería contar con grandes superficies vegetales cada 350 m, para poder disfrutar de ellas a pie y gozar de su frescor en verano.

— Juegan un papel importante en la limpieza de la ciudad (entorno a un 90% de las personas que viven en ciudades se ven expuestas a concentraciones que superan los límites de la OMS):

  •  Filtran los gases contaminantes como el monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono, y óxidos de azufre.
  • Eliminan partículas en suspensión (polvo, polen, hollín y humo que aspiramos, producidos en mayormente por los vehículos) sobre todo si llueve a menudo, pues las partículas se posan en las hojas y así la lluvia puede arrastrar las partículas.

— Un árbol puede absorber hasta 4,5 kg de polución al año. El servicio forestal de EEUU ha calculado que los árboles de las ciudades eliminan polución equivalente a 3.800 millones de dólares al año. En Washington DC los árboles eliminan el equivalente a quitar 274.000 coches de las calles, con el ahorro de 51 millones de dólares en asistencia sanitaria. (Li, 2018, 146)

No todas las especies de árboles eliminan la polución en la misma cantidad. Los abedules, por ejemplo pueden absorber más del 50% de las partículas en suspensión según el estudio realizado en Lancaster (Maher, Ahmed, Davison, Karloukovski, & Clarke, 2013)

Si no tienes la suerte de contar con un parque en las proximidades o necesitas más dosis de naturaleza, te proponemos crearte tu propio oasis. Puedes aprovechar cualquier espacio, tanto fuera como dentro, nosotros te podemos ayudar si lo necesitas: cubiertas, terrazas, superficies verticales, rincones… hay infinidad de espacios esperando a ser vegetados.

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

Lo sé, no tienes tiempo, así que ¿por qué no planificas tus reuniones de trabajo paseando al aire libre?

Para incrementar la dieta de naturaleza o si no dispones de tiempo para tu “dosis” siempre puedes recurrir a planificar tus reuniones de oficina al aire libre, mientras paseas, lo que se conoce como los Walking Meeting (WaM), y cuenta con su propio estudio científico que lo avala (Kling et al., 2016).

Cada miembro de la reunión tiene un papel y siguen una ruta preestablecida.

Para poder beneficiarte de la experiencia completa, tu oficina necesita contar con una infraestructura verde propia, un jardín corporativo o adaptar la arquitectura del edificio para facilitar el paseo por ejemplo o contar con un espacio verde en las proximidades.

Como ves, por muy mal que lo veas, siempre puedes alimentar tu necesidad de contacto con la naturaleza, tan solo tienes que proponértelo. Como somos seres creativos, seguro que te podemos ayudar a descubrir, encontrar o diseñar los lugares más sorprendentes para crear ese oasis urbano que tanto necesitas, y así disfrutar de un baño de bosque.

Zona ajardinada en las proximidades del Guggenheim Bilbao | Fotografía: Cómo crear historias

Agradecimientos

Gracias a nuestros amigos Nouran Elasily y José González por las fotos de unos lugares tan mágicos: Monteverde en Costa Rica y Ontake en Japón.

 

Fotografías y diagramas: (Por orden de aparición)

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

Diagrama ¿Cómo es un día normal en la jornada de una persona que trabaja? | Fuente: AIMC | Infografía: Cómo crear historias

Diagrama Pirámide de naturaleza | Fuente: Tanya Denckla-Cobb y Timothy Beatley | Infografía: Cómo crear historias

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

Monte Verde (Costa Rica) | Fotografía: Nouran Elasily

Nacimiento del Río Cuervo (Cuenca) | Fotografía: Cómo crear historias

Monte Ontake (Japón) | Fotografía: José González

 

Zona ajardinada en las proximidades del Guggenheim Bilbao | Fotografía: Cómo crear historias

Vivero de empresas y jardín El Coso (Cehegín, Murcia) | Fotografía: David Frutos | Arquitectos: Cómo crear historias

 

Bibliografía:

AIMC. (2016). AIMC Marcas revela que los españoles pasan casi 15 horas al día en casa.

Atchley, R. A., Strayer, D. L., & Atchley, P. (2012). Creativity in the Wild: Improving Creative Reasoning through Immersion in Natural Settings. PLOS ONE, 7(12), e51474.

Aznar Laín, S., González López, E., Ruiz Peralta, E., Terol Claramonte, M., Martín-Pérez Rodríguez, A., Ravelo Mireles, R., & Campos Esteban, P. (2018). Hacia Rutas Saludables. Guía para el diseño, implementación y evaluación de un Plan de Rutas Saludables.

Beatley, T. (2012, agosto 7). Exploring the Nature Pyramid. The Nature of Cities

Berman, M. G., Jonides, J., & Kaplan, S. (2008). The cognitive benefits of interacting with nature. Psychological Science, 19(12), 1207-1212.

Fariello, F. (2018). La arquitectura de los jardines: De la Antigüedad al siglo XX. Reverte.

Fowles, J. (2015). El árbol (Primera edición). Impedimenta

Higueras Garcia, E., & Aram, F. (2019, junio 24). Investigating the role of Retiro Park in creating the thermal and psychological comfort and tranquility of citizens. Urban Environmental Challenges

Le Breton, D. (2008). Elogio del caminar. Recuperado de http://www.siruela.com/catalogo.php?&opcion=autor&id_libro=2683

Li, Q. (2018). El Poder del Bosque. Roca Editorial.

Louv, R. (2012). Volver a la naturaleza: El valor del mundo natural para recuperar la salud individual y comunitaria. Barcelona: RBA.

Maher, B. A., Ahmed, I. A. M., Davison, B., Karloukovski, V., & Clarke, R. (2013). Impact of Roadside Tree Lines on Indoor Concentrations of Traffic-Derived Particulate Matter. Environmental Science & Technology, 47(23), 13737-13744.

Oppezzo, M., & Schwartz, D. L. (2014). Give Your Ideas Some Legs: The Positive Effect of Walkingon Creative Thinking. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, Vol. 40(No. 4), 1142-1152.

Thoreau, H. D. (2006). Walden (2a edición).

Zhang, J. W., Piff, P. K., Iyer, R., Koleva, S., & Keltner, D. (2014). An occasion for unselfing: Beautiful nature leads to prosociality. Journal of Environmental Psychology, 37, 61-72.

Vivero de empresas y jardín El Coso (Cehegín, Murcia) | Fotografía: David Frutos | Arquitectos: Cómo crear historias

Todos están tan estresados, sobre todo los pacientes. Pasar muchas horas en el hospital, puede ser una experiencia estresante, tanto para pacientes como para visitantes y personal del centro. No debería ser así, ¡es un hospital! — Te reprochas — Debería reinar la calma y el respeto.

Laguna del Campillo
(Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid)
Autor: Bernardo García Medrano

El origen de los healing gardens

¿Recuerdas cuando leiste “La montaña mágica” de Thomas Mann? ¿La fascinación que sentiste por ese sanatorio de los Alpes suizos?

¿Recuerdas las historias que tu abuelo te contó donde la naturaleza, la luz natural y el aire fresco eran elementos clave en la sanación en monasterios medievales, sanatorios y hospitales en los siglos pasados? ¿Qué fue lo que ocurrió para que se abandonase esta vinculación con la naturaleza? Todas estas preguntas te condujeron a este artículo y tienen como telón de fondo o como solución la creación de healing gardens o jardines sanadores.

Davos visto desde el aire en invierno (paisaje del entorno de “La montaña mágica”)

Clare Cooper Marcus, destacada profesora en arquitectura y paisaje, investigadora pionera en el campo de paisajes curativos y Roger S. Ulrich, el investigador más citado a nivel internacional en diseño sanitario, lo tienen claro: entre 1950 y 1990, el acceso terapéutico a la naturaleza desapareció y se empezaron a construir hospitales en estilo internacional, con aire acondicionado en lugar de ventilación natural, sin terrazas y sin balcones. El espacio para los coches y las zonas de aparcamiento devoraron el entorno natural. Los arquitectos y administradores se centraron en crear ambientes eficientes para las nuevas tecnologías. El resultado fueron espacios institucionales y estresantes para los pacientes, visitantes y personal que trabaja en ellos, donde no se tiene en cuenta las necesidades emocionales y psicológicas (Cooper Marcus, 2007; Roger S. Ulrich, 1999).

Davos visto desde el aire en invierno (paisaje del entorno de “La montaña mágica”)
Autor: Flyout

Acceso a Hospital Provincial, Santiago de Compostela, Galicia

Entre 1972 y 1981, Roger S. Ulrich estudió a los pacientes de un hospital suburbano de Pensilvania para comprobar si las habitaciones con vistas a un entorno natural tienen influencias restauradoras. Determinó que los pacientes que pudieron disfrutar de unas vistas a la naturaleza, tuvieron una estancia en el hospital más corta, pues se recuperaron antes. Obtuvieron menos comentarios de evaluación negativos de las enfermeras, tomaron menos analgésicos y tuvieron menos complicaciones postoperatorias. (Roger S. Ulrich, 1984). Parece que este estudio fue uno de los detonantes, pues entre los años 80 y 90 del S.XX, le siguieron otros investigadores como Harting, MacRae, Francis y Cooper Marcus entre otros, y dieron soporte a la teoría de que las vistas o pasar tiempo en la naturaleza, influyen de manera positiva en la salud.

Ya en la década de los 90 del S.XX, es cuando en EEUU se inicia un movimiento centrado en el paciente. Los administradores de hospitales como tú, tomaron conciencia de las consecuencias negativas de estos ambientes institucionales para transformarlos tanto de manera exterior como interior, en ambientes confortables, agradables, familiares y domésticos (Cooper Marcus, 2007). En este caldo de cultivo, probablemente fue cuando empiezan a renacer un gran número healing gardens o jardines sanadores. Sin embargo, en España son muy poco conocidos, salvo alguna mención anecdótica en presa, apenas se sabe de su existencia.

El espacio para los coches devora el entorno natural. Acceso a Hospital Provincial, Santiago de Compostela, Galicia
Autor: Luis Miguel Bugallo Sánchez

Vistas a través de las ventanas del CPEC, Cehegín, Murcia

Los beneficios: de lo que es capaz un healing garden (y de lo que no)

La naturaleza tiene un gran poder creativo, además de curativo ¿Recuerdas al neurólogo y escritor Oliver Sacks? escribió un texto al respecto publicado en el The New York y titulado “el poder sanador de los jardines”:

“Como escritor, los jardines me parecen fundamentales para el proceso creativo; como médico, llevo a mis pacientes a visitar jardines siempre que me es posible. Todos hemos tenido la experiencia de pasear por un jardín exuberante o un desierto atemporal, de caminar a la orilla de un río o un océano, o de escalar una montaña y descubrir que nos hemos relajado y revitalizado a la vez, que tenemos la mente enfocada y el cuerpo y el espíritu renovados. La importancia de estos estados fisiológicos en la salud individual y comunitaria es fundamental y tiene un gran alcance. En cuarenta años de practicar la medicina, he descubierto que solo dos tipos de “terapia” no farmacéutica tienen una relevancia esencial para los pacientes con enfermedades neurológicas crónicas: la música y los jardines.” (Sacks, 2019)

Richard Louv, periodista y escritor especializado en familia, naturaleza y comunidad, tras analizar numerosas investigaciones sobre la necesidad de naturaleza que tienen todos los seres vivos incluso propone incluirlo en el sistema sanitario (Louv, 2012, p. 279).

Sin embargo, hay que aclarar que el contacto con la naturaleza de ninguna manera sustituye a la terapia profesional (Louv, 2012, p. 82).

Por su parte, Clair Cooper Marcus, hace también hincapié en matizar el significado de “healing” en inglés, pues no es sinónimo de “cure”. Los healing gardens no pueden curar una pierna por ejemplo, sin embargo sí pueden:

  1. Ayudar a reducir el estrés en pacientes, visitantes y personal.
  2. Ayudar a estimular los propios recursos de curación interna.
  3. Ofrecer un espacio de desarrollo de una terapia y rehabilitación.
  4. Proporcionar un ambiente relajado para la interacción entre los diferentes usuarios, pacientes, visitantes y personal del centro.

Puedes interactuar en un healing garden de la manera más pasiva a la más activa: ver el propio jardín a través de la ventana; dormitar, echar la siesta o meditar; hacer ejercicios de rehabilitación; caminar a tu lugar favorito; comer, leer, incluso hacer papeleo…; charlar mientras paseas; disfrutar de juegos infantiles; realizar caminatas a paso ligero; practicar deportes… (Cooper Marcus, 2007)

A estas actividades puedes incluir la de observar y poder disfrutar de la flora que atrae a la fauna pues con los healing garden estás generando biodiversidad que contribuye a la creación de ciudades más sanas.

Fragmento de vistas a través de las ventanas del CPEC, Cehegín, Murcia
Autor: David Frutos

Healing Garden. Botanic Gardens. Central Region, Singapore

El proceso de diseño

Vale, te he convencido, lo que necesitas es un healing garden ¿por dónde empiezas? No te preocupes, te ayudo.

Todo comienza con un proceso de diseño participativo del “equipo de diseño” que incluye a pacientes, visitantes, personal y expertos externos como nosotros, cada uno con sus conocimientos y experiencias.

¿Qué consigues con este proceso participativo? Clare Cooper Marcus y Naomi A. Sachs apuntan cinco razones que a su vez toman prestadas a Carpman and Grant:

  • Ayudas a aclarar los objetivos de diseño.
  • Contribuyes a reducir los costes de construcción evitando errores.
  • Estimulas comportamientos y actitudes positivas.
  • Creas un sentimiento de comunidad que favorecerá su posterior mantenimiento, apreciación y cuidado.
  • Creas una estrategia de marketing.

(Cooper Marcus & Sachs, 2013, p. 47)

A estos motivos añadimos la mejora de la imagen del centro a ojos de los empleados (employer branding) muy necesario para que crees un buen clima de trabajo que retenga el talento.

A modo de punto de partida, Clare Cooper Marcus y Naomi A. Sachs recomiendan tres sesiones de diseño participativo de una hora cada una (Cooper Marcus & Sachs, 2013, p. 47). Con la experiencia que atesoramos en procesos de participación real, podemos decir que cada proceso es único y se va adaptando al contexto. Además, este proceso, que intentamos que sea lo más lúdico posible, lo complementamos con un análisis etnográfico del entorno, para saber cómo se desenvuelven los usuarios, sus movimientos, recorridos, comportamientos e interacciones entre otros aspectos.

Healing Garden. Botanic Gardens. Central Region, Singapore
Photo: Marcin Konsek

Laguna de las Madres (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid)

Las pautas de diseño

Del proceso participativo y del análisis etnográfico, extraemos las datos fundamentales para trazar el diseño. A estos datos, en la medida de las posibilidades del espacio, sumamos una serie de pautas clave que configuran los healing gardens. Según la teoría de apoyo al diseño del jardín de Roger S. Ulrich (Robert S. Ulrich, 1999) sintetizada por Clair Cooper Marcus (Cooper Marcus, 2007) los healing gardens han de contar con:

  1. Oportunidades para el movimiento y ejercicio físico

Circuitos con rutas largas y cortas a elegir, entornos para ejercicios de terapia física, espacios para que los niños puedan correr, lugares para paseos contemplativos, corredores con vistas exteriores a la naturaleza… Esta pauta conlleva beneficios para la salud cardiovascular, reduce la depresión.

  1. Oportunidades para tomar decisiones, buscar privacidad, y sensación de control.

Cuando una persona ingresa en el hospital y se convierte en paciente y sufre una “pérdida de control” a todos los niveles. Deciden todo por ella o él. La ausencia de control provoca estrés y tiene efectos negativos desde el punto de vista emocional y el sistema inmune. En el caso del personal del centro, disminuye la satisfacción en el trabajo. El jardín significa escapar.

Tienes que contar con lugares para poder elegir estar solo o acompañado, donde haya sol o sombra, con vistas lejanas o cercanas, mobiliario móvil, diferentes rutas para pasear.

También es vital en este punto incluirles en el proceso de diseño, tal como hemos indicado con anterioridad (Cooper Marcus & Sachs, 2013, p. 47).

  1. Oportunidades para que tengan lugar las experiencias sociales.

Las personas con un alto nivel de apoyo social están menos estresadas que otras aisladas y mejoran la recuperación y ratios de superviviencia.

Tenéis que contar con un horario de visitas prolongado, grupos de apoyo, y unas áreas de espera atractivas, además de proporcionar sub-espacios con mobiliario móvil con mesas y sillas para que grupos pequeños puedan disponer de privacidad.

En cuanto a localización, ha de estar junto a las habitaciones, áreas de espera y entrada.

Laguna de las Madres (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid)
Autor: Bernardo García Medrano

National AIDS Memorial Grove (Golden Gate Park, in San Francisco, California)
  1. Acceso a la naturaleza y otras distracciones positivas (biofília)

La naturaleza nos atrae, despierta los sentidos, nos calma la mente, reduce el estrés y ayuda al organismo a reunir sus propios recursos de curación interna.

El jardín tiene que poder usarse todo el año. Ha de proporcionar gran cantidad de vegetación sujeta a cambios estacionales, que se mueva con la brisa, con sutilezas cromáticas, texturas y formas y donde puedan sentarse durante largos periodos. Las plantas pueden usarse como también metáfora.

Tiene que ofrecer vistas al cielo y a los cambios de las formaciones de nubes e incluir superficies con agua que reflejan el cielo y los árboles, además de atraer a la fauna, nos recuerda que la vida continua. También elementos que incluyan la vista y el susurro del agua en movimiento y vistas al horizonte. Por supuesto, ha de incluir variedad de vistas lejanas y cercanas además de sub-espacios.

Arquitectura y paisajismo tienen que trabajar de la mano, para garantizar vistas al jardín desde las habitaciones, salas de espera, oficinas y pasillos.

A estas pautas de Roger S. Ulrich, Clair Cooper Marcus añade:

  1. Visibilidad

El wayfinding es fundamental para que la gente sepa que el jardín existe y donde está localizado. Tiene que ser accesible desde la entrada o visible desde el hall de entrada.

Por parte del personal, tiene que ser visible desde los puestos de enfermería si el jardín lo usan niños o a pacientes delicados.

  1. Accesibilidad

Las personas de todas la edades y habilidades han de poder entrar y moverse por el jardín. Los caminos han de ser anchos y con pavimento adecuado, de tal manera que quepan dos sillas de ruedas.

  1. Familiaridad

Cuando te sientes estresado, buscas ambientes familiares que te reconforten.

Una persona con depresión, puede ser reacia a abandonar la cama, una persona con ansiedad busca la familiaridad del hogar. De manera similar, las personas del entorno médico, estresadas por la sobrecarga de trabajo, enfermas o con ansiedad, necesitan tener acceso al jardín para disfrutar de un entorno familiar.

National AIDS Memorial Grove (Golden Gate Park, en San Francisco, California)
Autor: Runner1928

Hayedo de Otzarreta en el Parque Natural de Gorbeia (Bizkaia)
  1. Tranquilidad

En un jardín sanador, se necesita tranquilidad en contraste con el ruido de las llamadas por megafonía, la televisión, carritos, aire acondicionado, tráfico, y otros elementos ruidosos.

Las personas que usan el jardín, tienen que sentir la calma, el canto de las aves, el susurro del agua… por lo tanto el jardín tiene que estar alejado de posibles fuentes de ruido.

  1. Confort

Los pacientes se sienten vulnerables. Son mayores, están debilitados o tienen la movilidad reducida así que necesitan pasamanos, asientos a intervalos frecuentes (en especial cerca de las puertas de entrada) y pavimentos no deslumbrantes.

Tienen que sentirse y estar seguros, sin sensación de estar en una “pecera”. Tienen que poder cerrar los ojos y tumbarse al sol para echarse una siesta.

Algunos pacientes puede que necesiten alejarse de la luz del sol. Otros puede que se enfríen sentados al aire libre y necesiten sol o que tengan problemas para sentarse. Los bancos tienen que permitir expandirse y tumbarse, además de tener reposabrazos y respaldos.

  1. Arte sencillo

El arte abstracto puede percibirse como algo aterrador o amenazante por su complejidad a la hora de entenderlo, por lo tanto puede provocar ansiedad, así que no es apropiado para un hospital. Sin embargo, representaciones de la naturaleza y fotografías de paisajes, agua o árboles calman la ansiedad.

 

Hayedo de Otzarreta en el Parque Natural de Gorbeia (Bizkaia)
Autor: Cómo crear historias

Laguna del Campillo (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid)

Los matices en el diseño según el dignóstico y la aplicación en otros espacios

Existen diferentes matices a la hora de diseñar un healing garden, según las necesidades de los pacientes, existen jardines sanadores para (Cooper Marcus & Sachs, 2013): hospitales infantiles, rehabilitación, pacientes con Alzheimer y otras formas de demencia, pacientes con VIH/SIDA, pacientes de cáncer, personas mayores, cuidados paliativos, salud mental y del comportamiento.

También puedes incluir estos espacios en otros lugares donde sea necesario reducir el estrés como en oficinas, espacios públicos o de uso público, colegios, universidades, escuelas infantiles, bibliotecas, hoteles, viviendas… la lista es larga. Lee otra vez el texto pensando que se trata de un jardín corporativo para unas oficinas, para un colegio u otro edificio ¿a que sigue funcionando? Todos necesitamos disponer de un healing garden en nuestro entorno en cualquier momento, el día a día estresa.

Las localizaciones de un healing garden pueden ser muy variadas: patios, cubiertas ajardinadas, jardines verticales, incluso en espacios interiores, creando un paisaje interior (plantscaping). Aunque te parezca imposible, siempre hay un lugar donde ubicarlo.

A pesar de la gran cantidad de beneficios que llevan aparejados, los healing gardens o jardines sanadores en España son un tipo de espacio poco conocido.

¿A que esperas? crea tu healing garden cuanto antes, nosotros te ayudamos.

Laguna del Campillo (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid)
Autor: Bernardo García Medran

Vegetación espontánea en Algorta (Getxo, Bizkaia)

Agradecimientos

A Bernardo García Medrano, que amablemente nos ha dejado una fotos preciosas y evocadoras del patrimonio natural de Rivas.

Y a todos los fotógrafos que ilustran la wikipedia con licencia Creative Commons.

 

Fotografías

(Por orden de aparición)

Laguna del Campillo (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid) | Autor: Bernardo García Medrano

Davos visto desde el aire en invierno (paisaje del entorno de “La montaña mágica”) | Autor: Flyout [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)]

Acceso de Hospital Provincial, Santiago de Compostela, Galicia | Autor: Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga Commons)(Lmbuga Galipedia) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)]

Vistas a través de las ventanas del CPEC, Cehegín, Murcia | Autor: David Frutos

Healing Garden. Botanic Gardens. Central Region, Singapore | Photo: Marcin Konsek / Wikimedia Commons

Laguna de las Madres (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid) | Autor: Bernardo García Medrano

National AIDS Memorial Grove (Golden Gate Park, en San Francisco, California) | Autor: Runner1928 [CC BY-SA 3.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)]

Hayedo de Otzarreta en el Parque Natural de Gorbeia (Bizkaia) | Autor: Cómo crear historias

Laguna del Campillo (Parque Regional del Sureste, Rivas-Vaciamadrid, Madrid) | Autor: Bernardo García Medran

Vegetación espontánea en Algorta (Getxo, Bizkaia) | Autor: Cómo crear historias

 

Bibliografía 

Cooper Marcus, C. (2007). Healing Gardens in Hospitals. IDRP Interdisciplinary Design and Research E-Journal, Vol. I(Issue I), 27.

Cooper Marcus, C., & Sachs, N. A. (2013). Therapeutic Landscapes: An Evidence-Based Approach to Designing Healing Gardens and Restorative Outdoor Spaces. Wiley.

Louv, R. (2012). Volver a la naturaleza: El valor del mundo natural para recuperar la salud individual y comunitaria. Barcelona: RBA.

Sacks, O. (2019, abril 22). El poder sanador de los jardines. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2019/04/22/el-poder-sanador-de-los-jardines/

Ulrich, Roger S. (1999). Effects of Gardens on Health Outcomes: Theory and Research. En Health Gardens: Therapeutic Benefits and Design Recommendations: Vol. Chapter 2 (pp. 27-86). Recuperado de https://es.slideshare.net/pd81xz/zwy78?from_action=save

Ulrich, Roger S. (1984). View Through a Window May Influence Recovery from Surgery. Science (New York, N.Y.), Vol. 224, 420-421. https://doi.org/10.1126/science.6143402

Vegetación espontánea en Algorta (Getxo, Bizkaia)
Autor: Cómo crear historia

“Fernando Higueras. Desde el origen”, así se titula la exposición en la Fundación ICO que recorre la obra de este arquitecto singular de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, que inició su andadura en la segunda mitad del S. XX. Ilustra ejemplos de cómo la naturaleza, los jardines interiores y los espacios comunes se encuentran para generar auténticos oasis urbanos que te cuidan e incluso te permiten viajar a paisajes lejanos.

Seguro que conoces la famosa “Corona de Espinas” de Madrid, situada en la Ciudad Universitaria. Puede que te preguntes al verla: ¿qué es eso?

Y eso mismo te preguntabas tú, cuando la veías todos los días de camino al trabajo. Es normal que te llamase la atención, es un edificio muy singular declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid. Incluso la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) en su Congreso de 1975, lo catalogó como una de las veinticuatro edificaciones más interesantes de Madrid.

El otro día pudiste desvelar el misterio. Descubriste de manera casual, en uno de esos momentos de serendipia en los que buscas inspiración para intentar viajar a otros lugares. Ese edificio que veías todos los días, apareció en un artículo que hablaba sobre una exposición: “Fernando Higueras. Desde el origen” en la Fundación ICO. El nombre te sonaba de algo, siempre he admirado esa habilidad que tienes para recordar nombres. Te acordaste de un relato que te conté hace tiempo:

Estaba en la Escuela de Arquitectura de Madrid y me dirigía a clase de proyectos de los profesores Aranguren y Gallegos. Nos habían preparado una conferencia con un tal Fernando Higueras. Yo no le conocía. De camino a clase, como era habitual, había una exposición  de Proyectos Fin de Carrera, pero en esta ocasión, había algo que no encaja en la fauna de la Escuela: se trataba de un señor mayor que se detenía a estudiar cada uno de los paneles con gran interés. Pensé: “Parece que se ha perdido”. Sin embargo, la que estaba perdida era yo. Llegué a clase y esperé que empezara la conferencia. Lo demás, lo puedes adivinar ¿no?, pues sí, Fernando Higueras, era precisamente ese señor que había visto en el pasillo y nos relató la más maravillosa de las conferencias que jamás oí en la Escuela. Su cercanía, su manera de hablar, la relación con el paisaje, la vegetación inundando los espacios y los procesos proyectuales, todo contado con gran sencillez, me llenaron de entusiasmo e impregnaron mis propios proyectos. Ahí fue donde, al igual que tu, también le puse nombre a la “Corona de espinas”.

Decidiste ir a la exposición, claro, no podías perdértela, te fascinan las casualidades. Por un segundo pensaste en llamarme para ir conmigo, pero habías perdido mis datos de contacto. Tiraste del hilo que salía de esos dos sucesos que te vinculaban a Fernando Higueras y saliste de la visita a la exposición más entusiasmada que al inicio, incluso te compraste el catálogo. Te llamaron la atención sobre todo cinco proyectos. Incluso les pusiste un nombre para hacerlos tuyos:

Viviendas para el Patronato
de Casas Militares
Glorieta de Ruiz Jiménez, Madrid
Proyecto de F. Higueras
en colaboración
con Antonio Miró
1967-1975

Centro de restauraciones, ‘la Corona de Espinas’ Ciudad Universitaria, Madrid Proyecto de F. Higueras en colaboración con Antonio Miró y J. A. Fernández Ordóñez 1965-1985

Una corona de Espinas con jardín interior

La vegetación contribuye a ablandar el espacio y lo hace más confortable, te ofrece un bienestar esencial, primigenio. Es un elemento presente en la gran mayoría de los proyectos de Higueras, bien sea en forma de trepadoras en jardineras, en terrazas o patios interiores mediante árboles, arbustos y plantas de menor porte. Introduce el paisaje en el interior, practicando una suerte de «plantscaping» mediante la ubicación estratégica de plantas, potencia y destaca cualidades espaciales que te inundan y te reconfortan al vivenciarlas. Era un auténtico maestro de la creación de oasis urbanos.

Pudiste ver que según Lola Botia, comisaria de la exposición y María Isabel Navarro Segura (VVAA, 2019), la “Corona de espinas” es en realidad el Centro de Restauraciones Artísticas y tiene a sus espaldas una larga historia que se remonta al año 1961, cuando el arquitecto Fernando Higueras, ganó con este proyecto el Premio Nacional de Arquitectura. La obra se empezó a ejecutar en 1965 y sufró innumerables modificaciones. Sin embargo, según cuenta el propio Higueras:

“Decidimos en lugar de hacer un traje ajustado, hacer una capa española, que sirve igual para un gordo o un flaco. Entonces este edificio, afortunadamente por su estructura y su forma, puede albergar cualquier programa” (Fundación Fernando Higueras, 1976a)

La obra quedó paralizada varios años hasta que se retomó en 1985 (Navarro Segura, 2019, p. 374). Estuvo tanto tiempo parada, que dió tiempo a que Antonio López, amigo de Fernando Higueras, realizará un dibujo del edificio en obras. También cuenta la leyenda, que incluso creció un árbol en el patio interior.

Tiene un corte en la forma, pues además de marcar la entrada, facilita la orientación de los usuarios en su recorrido circular, mecanismo de wayfinding en estado puro. Cuenta con 5 patios radiales y uno central que se inundan de vegetación colgante. Esto precisamente te atrajo desde el primer instante y pensaste cómo sería trabajar en un sitio así, con un jardín en su interior y no en el habitáculo que sufres todos los días.

Según cuenta María Isabel Navarro Segura (Navarro Segura, 2019, p. 374), el Centro de Restauraciones, marcó el inicio del concepto de megaformas denominadas “plantas radiales” de Higueras. Fue una distribución precursora de otros museos y centros de arte, que la incorporaron con posterioridad para poder usar el lugar sin introducirse en el edificio. Puedes traspasar su nivel inferior a través de unos jardines que continúan en el patio interior.

También descubriste lo que Alberto Humanes Bustamante denomina como una de las obsesiones de Higueras “la arquitectura erizo”, pues los seres vivos sólo tienen aristas en los dientes y uñas, el resto es blando:

“ (…) edificios con imponente coraza exterior y con un interior suave, suavizado más aún por la luz y la vegetación, edificios con aristas en el exterior y con un interior redondeado (…) En su arquitectura los interiores son suaves y redondeados (…) Siempre ha hecho erizos.” (Humanes Bustamante, 2019, p. 405)

Te traslada al habitar de una concha, que describe Gaston Bachelard en “La poética del espacio” a través de (Bachelard, 1957, p. 166). Describe cómo preferimos unos elementos lisos y pulidos que te protejan para crear tu espacio, para que te brinde un bienestar esencial que responda a las sensaciones que experimenta el cuerpo con relación la arquitectura. María Isabel Navarro Segura apoya este tipo de habitar en la arquitectura de Higueras:

“(…) Las formas redondeadas garantizan una mejor adaptación a las características del cuerpo, así como una textura blanda que se localice preferentemente en el plano del suelo y hasta la altura media de un ser humano.” (Navarro Segura, 2019, p. 363)

Centro de restauraciones,
‘la Corona de Espinas’
Ciudad Universitaria, Madrid
Proyecto de F. Higueras
en colaboración
con Antonio Miró
y J. A. Fernández Ordóñez
1965-1985

Centro de restauraciones, ‘la Corona de Espinas’ Ciudad Universitaria, Madrid Proyecto de F. Higueras en colaboración con Antonio Miró y J. A. Fernández Ordóñez 1965-1985

Una gran montaña de vegetación con vistas al mar

Un ejemplo muy significativo y espectacular de plantscaping o jardín de interiores, es el Hotel de las Salinas, en Lanzarote. Su planteamiento es de un gran recipiente en forma de Y, dando la posibilidad a que todas las habitaciones disfruten de vistas al mar. Las habitaciones son escalonadas, por lo que permite el soleamiento de sus terrazas vegetadas. Además, desde cada habitación, no puedes ver a los que estan abajo, según relata Higueras (Fundación Fernando Higueras, 1976b). A su vez, las jardineras se emplean para mantener la privacidad  a ambos lados de cada una de las terrazas. Todas las habitaciones escalonadas arropan un gran jardín interior paradisiaco (VVAA, 2019, p. 214). Tal como relata el propio Higueras en referencia al jardín interior:

“Todo esto es un enorme jardín. En Lanzarote, en cuanto está protegido un espacio del viento, se da la más maravillosa de las jardinerias. Y esta es la idea, que las galerías vayan alrededor de un jardín, que es como un oasis interior” (Fundación Fernando Higueras, 1976b)

Este gran oasis interior, te acompaña a lo largo del recorrido de las largas galerías, de las que brotan jardineras con vegetación colgante, tal como relata el propio Higueras:

“Tiene 350 habitaciones, esto obliga a unos recorridos horizontales larguísimos y lo que hemos hecho es que esos pasillos vayan en voladizo sobre un gran espacio vacío interior donde se mete un gran jardín, un poco como pasaba en la Alhambra. En los recorridos largos, acompañados de jardines, fuentes y tal que es lo que hay en el interior.” (Fundación Fernando Higueras, 1976b)

Incluso en los comedores se introduce también vegetación colgante. Al interior, la vegetación cuelga y sube. Al exterior, la idea era que todo fuese una gran montaña de vegetación y que casi no se viera el edificio en la zona que da al mar:

“(…) Todo esto estará lleno de vegetación y casi no se verá el edificio. La idea es que esto sea como una gran montaña de vegetación en la zona esta que da al mar. Bueno, al ser forma de Y griega, (…) en diente de sierra y todas tienen orientación al mar” (Fundación Fernando Higueras, 1976b)

Centro de restauraciones,
‘la Corona de Espinas’
Ciudad Universitaria, Madrid
Proyecto de F. Higueras
en colaboración
con Antonio Miró
y J. A. Fernández Ordóñez
1965-1985

Hotel Las Salinas Costa Teguise, Lanzarote Proyecto de F. Higueras 1973-1977
Hotel Las Salinas Costa Teguise, Lanzarote Proyecto de F. Higueras 1973-1977

Un oasis habitacional en Madrid

Las terrazas y sus jardineras, son las protagonistas de otro edificio que también descubriste, aunque también lo conocías, a que sí. Está situado en la Glorieta de Ruiz Jiménez de Madrid, y es un auténtico oasis urbano. No solo lo decimos nosotros, también lo dicen en Architectural Digest (Tomás, 2017). Se trata de las Viviendas para el Patronato de Casas Militares, integradas en 3 bloques. Según figura en el catálogo de la exposición (VVAA, 2019, p. 158), están agrupados en dos y un bloque, separados por una vía de tráfico. Los dos edificios que se encuentran juntos, se ordenan alrededor de un patio interior más amplio que el exigido por la normativa y proporcionan una mayor ventilación e iluminación, además de crear un ambiente acogedor con amplias y amables vistas vegetadas.

Todas sus fachadas, en todos sus niveles, cuentan con terrazas voladas, corridas y ajardinadas en toda su longitud, para proteger del sol en verano. Esto le confiere al edificio una suerte de jardín vertical que además contribuye a absorber el ruido urbano. La separación entre viviendas, viene marcada por enormes jardineras que impiden vistas de un lado a otro e incorporan iluminación en su parte baja, sin que se vea el punto de luz de donde procede.

Sin duda, Fernando Higueras encontró un aliado en la vegetación casi de manera constante, pues según decía en muchas ocasiones, puede esconder los errores de la construcción. Sin embargo, más allá de esta afirmación emitida desde la modestia, bien es cierto que este aliado vegetal confiere a todas sus obras de un carácter paradisíaco que consigue sumergirte en la naturaleza a través de su capacidad evocadora.

Hotel Las Salinas
Costa Teguise, Lanzarote
Proyecto de F. Higueras
1973-1977

Viviendas para el Patronato de Casas Militares Glorieta de Ruiz Jiménez, Madrid Proyecto de F. Higueras en colaboración con Antonio Miró 1967-1975

“Preferiría no hacerlo”

El quinto proyecto y el que más te gustó, estaba oculto y fue precisamente uno que no hizo en Canarias. Sólo una admiradora de “Bartleby, el escribiente” como tu, pudo verlo. Ante la increíble grandeza del paisaje, la mejor decisión es no hacer, en palabras de Higueras recogidas por María Isabel Navarro:

    “Lo mejor que hice en Canarias es lo que no quise hacer en el Gran Volcán del Golfo, cuando llegué al principio: un hotel de cuatro estrellas al oeste de Lanzarote el año 63, y que se habría cargado lo más hermoso de ver en esta preciosa isla con mi ecológico hotel. Igual me enorgullece haber salvado La Geria y las Montañas de Fuego, hoy parque de Timanfaya, que son parque por nosotros.” (Navarro Segura, 2019, p.381)

Para entender el origen de la fascinación y el respeto por la naturaleza de Fernando Higueras, te falta conocer una última pieza del puzzle: el Instituto de Libre Enseñanza. Higueras fue alumno del Colegio Estilo, cuyo edificio posteriormente construyó y que estaba basado en el proyecto pedagógico del Instituto Libre de Enseñanza (ILE) promovido por Giner de los Ríos (García Ovies, 2015). Ascensión García Ovies, en su gran tesis “El pensamiento creativo de Fernando Higueras”, que te recomiendo leer, te da la pista y afirma en referencia al ILE:

«Entre los objetivos pedagógicos de Giner de los Ríos para este proyecto estarían la estrecha relación de la naturaleza con las aulas, la existencia de espacios de juego, pequeños huertos, un estanque para practicar natación y un jardín botánico repartido en el conjunto de los jardines y espacios libre destinados en la parcela junto a la edificación proyectada.» (García Ovies, 2015)

¿Te imaginas pasar tu infancia y juventud en un lugar así?

El proyecto del Colegio Estudio que realizó Higueras, del que hablaremos más adelante en otro artículo, cuenta precisamente con unos espacios similares a estos. Incluso me atrevería a decir que algunos de estos elementos de disfrute de la naturaleza, podemos verlos reflejados en cierto modo en sus obras.

Como ves, aquí esta el texto que te dije que iba a escribir. Ha sido posible gracias una de tus serendipias, que actuó y nos juntó. En una de tus derivas por la red, me encontraste porque publiqué una imagen de la exposición en Instagram y en seguida te pusiste en contacto conmigo. Gracias a tus comentarios he ido hilando el texto para dar sentido a tu intuición. Espero que estas palabras te ayuden a viajar a esos paisajes que evocan lo que pudiste ver y sentir en la exposición.

Viviendas para el Patronato
de Casas Militares
Glorieta de Ruiz Jiménez, Madrid
Proyecto de F. Higueras
en colaboración con Antonio Miró
1967-1975

Agradecimientos:

A Ricardo Higueras y Ascensión García Ovies, por mostrarme la última pieza del puzzle, indispensable para entender la obra de Fernando Higueras.

A la Fundación ICO, por acogernos y guiarnos en la pre-inauguración. Gracias a Gonzalo Doval Sánchez, Responsable del Área de Arte de la Fundación ICO y Pacho Prieto-Moreno de Soda Comunicación (coordinador del montaje de la exposición) por ser nuestros guías en ese viaje. Y a Marta del Riego de Mahala, por invitarnos.

Datos de la exposición:

Título: ‘Fernando Higueras. Desde el origen’

Lugar: Fundación ICO, C/Zorrilla 3, Madrid

Fecha: del 27 de febrero al 19 de mayo de 2019

Comisaria: Lola Botia

Diseño de la exposición: Soda Comunicación

Montaje: Intervento

Comunicación: Mahala

Fotografías:

Fundación Fernando Higueras (por orden de aparición en el texto):

Centro de restauraciones, ‘la Corona de Espinas’ | Ciudad Universitaria, Madrid | Proyecto de F. Higueras en colaboración con Antonio Miró y J. A. Fernández Ordóñez | 1965-1985

Hotel Las Salinas | Costa Teguise, Lanzarote | Proyecto de F. Higueras | 1973-1977

Viviendas para el Patronato de Casas Militares | Glorieta de Ruiz Jiménez, Madrid | Proyecto de F. Higueras en colaboración con Antonio Miró | 1967-1975

Bibliografía:

Bachelard, G. (1957). La poética del espacio (Segunda reimpresión en España, 1998). Madrid: Fondo de Cultura Económica.

Fundación Fernando Higueras. (1976a). Fernando Higueras – Centro De Restauraciones En La Ciudad Universitaria De Madrid. 1965. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=yuZi4Dwr4tU&feature=youtu.be

Fundación Fernando Higueras. (1976b). Fernando Higueras – Hotel Las Salinas En Costa Teguise – Lanzarote. 1973. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=lKEbpEM7Sw8&feature=youtu.be

Fundación Fernando Higueras. (1976c). Fernando Higueras – Unidad Vecinal De Absorción En Hortaleza. 1963. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=Qi370nzgCiw&feature=youtu.be

Fundación Fernando Higueras. (1976d). Fernando Higueras – Viviendas Para El Patronato De Casas Militares En Madrid. 1967. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=zezoZ3jq7VY&feature=youtu.be

García Ovies, A. (2015). El pensamiento creativo de Fernando Higueras (phd). E.T.S. Arquitectura (UPM). Recuperado de http://oa.upm.es/34963/

Humanes Bustamante, A. (2019). Desde el vientre del erizo. En Fernando Higueras. Desde el origen (pp. 403-405). Fundación ICO.

Navarro Segura, M. I. (2019). Desde el origen. La arquitectura de Fernando Higueras. En Fernando Higueras. Desde el origen (pp. 360-381). Fundación ICO.

Tomás, C. (2017, abril 13). El OASIS de Higueras en el centro de Madrid. Recuperado 13 de marzo de 2019, de https://www.revistaad.es/arquitectura/articulos/el-oasis-de-higueras-en-el-centro-de-madrid/18851

VVAA. (2019). Fernando Higueras. Desde el origen. Madrid: Fundación ICO.

Todas las historias tienen un inicio, donde se presentan los personajes y unos objetivos.

Serás el protagonista, nosotros seremos los narradores que te irán guiando por paisajes que te reconforten. El objetivo: ayudarte a construir un espacio para vivir o trabajar en comunidad a través de la introducción de la naturaleza. Te guiaremos para crear un oasis urbano que te cuide.

Te damos la bienvenida al blog de cómo crear historias, pensado para amantes de relatos sobre la creación colectiva de lugares que te cuidan, donde la naturaleza y los espacios de lo común se encuentran. Diseño urbano, paisaje, renaturalización urbana, desire paths, plantscaping, healing gardens, rain gardens, wayfinding… ¡Ah! ¿no sabes lo que son la mayoría de estas palabras? no te preocupes, te lo iremos contando, porque si has llegado hasta aquí, es porque aunque no lo sepas todavía, te interesan.

Todas las historias que encontrarás, están elaboradas con mucho mimo, pueden construirse si encuentran un lector adecuado como tú y además, siempre tienen un final feliz.

Fotografía:
Cómo crear historias. (2019). Hayedo de Otzarreta en el Parque Natural de Gorbeia (Bizkaia)

¿Por qué decimos que eres el protagonista de la historia que construiremos contigo?

A lo largo los años (empezamos en el 2002 a trabajar) hemos atesorado una larga experiencia entorno al hecho de crear, siempre centrándonos en ti, como persona que usa y habita el espacio. Por eso hemos desarrollado a lo largo del tiempo una metodología propia, basada en el análisis etnográfico, el juego y tu participación.

Puede que te dediques a la gestión de equipos y de espacios colectivos para motivar, alcanzar el bienestar y productividad, o puede que necesites que las personas que usan el espacio al que perteneces, se sientan parte de una comunidad que las cuida o que te interese la introducción del paisaje y la naturaleza en eltu entorno. Pues bien, estás en el sitio indicado.

Narraremos tu historia, que sueñas con volver al paisaje de tu infancia. La tuya también, que quieres inundar con naturaleza tu entorno. La tuya, que cuidas a personas en el sanatorio en el que trabajas. Y muchas más que irán apareciendo y trazando una trama. Encontrarás tu historia de la relación con tu ambiente reflejada.

Los espacios comunes, están presentes en tu entorno, son los que se encargan de juntarte con otras personas, guiarte, inspirarte, cuidarte o proporcionarte bienestar.

Puedes encontrarlos en oficinas, espacios coworking, mercados, jardines, centros comerciales, museos, plazas, parques de juego, escuelas, hospitales, sanatorios, clínicas, balnearios, hoteles, espacios de hostelería… y como no, en las agrupaciones viviendas y en definitiva todos los lugares donde se puede desarrollar tu vida en común, de manera puntual o continua. Son espacios entre edificios o espacios interiores de conexión. Desde todos ellos, se contribuye a crear una ciudad a escala humana.

Los relatos sobre oasis urbanos que desarrollaremos juntos, son transversales y aplicables a múltiples escenarios, elige el tuyo, pues cada uno ayuda a potenciar diferentes cualidades:

  1.  Si eres una persona que trabaja en o para un espacio, estimulan la creatividad, el bienestar,  la productividad, la motivación, el trabajo en equipo, la retención de talento, la estrategia de employed branding y de marketing además de la responsabilidad social corporativa.
  2.  Si eres una persona que usa el espacio, aportan: bienestar, disfrute, sensación de pertenencia a una comunidad y creatividad.

¿Cómo pueden los espacios juntarte con otros, guiarte, inspirarte, cuidarte o proporcionarte bienestar?

Eso es precisamente de lo que hablaremos en este blog, dónde la naturaleza estará muy presente.

Si quieres saber cómo continúa la historia, tienes varias opciones:

  1. Cuentanos tu historia para que podamos construirla juntos.
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