Una vuelta a la naturaleza
con tres patas, camino del río

Sinopsis

Regeneración del entorno de La Poveda en Villa del Prado (Madrid)

La Poveda es un espacio legendario en Villa del Prado, que con los años se ha visto degradado. Para llegar a este entorno en plena naturaleza desde el pueblo, hace falta transitar unos 6 km entre campos de cultivo donde el vehículo de motor incomoda a los paseantes.

Para rescatar esta zona, realizamos un proyecto de “tres patas” apoyado en: una acción social de participación ciudadana, para conocer los vínculos y deseos de los habitantes; una valoración medioambiental, para respetar y estimular la biodiversidad presente. Ambas “patas” sirven de base para generar la tercera: el diseño regenerativo del entorno.

Acompáñanos a lo largo de 6 km de transición a una naturaleza regenerada, de un entorno urbano a la ribera del río Alberche.

6 kmExtensión
2020Inicio de proyecto
2021Finalización
EntregadoEstado actual
  • 6 km de transición a una naturaleza regenerada ●‿●  •  
La Poveda Verde y Sostenible

¿Cómo resumir un proyecto que se extiende a lo largo de 6 km, contiene 60 propuestas, comienza en una zona urbana y se va adentrando poco a poco en plena naturaleza?

Empecemos por el principio: su necesidad urgente de rescate, e iremos viendo.

6 km de transición son los que separan el casco urbano de Villa del Prado de un encuentro con la naturaleza en La Poveda, junto a la ribera del río Alberche. A lo largo de este recorrido, pasamos por 3 zonas, cada una con sus necesidades. Presentan una problemática común vinculada a la presencia y accesibilidad de los vehículos a motor.

Fotografía de Sunsetoned en Pexels

Nos adentramos en la naturaleza: las 3 zonas de tránsito

— Zona 1: La Vía y carretera de acceso a La Poveda

Si iniciamos el viaje hacia la naturaleza desde el casco urbano, atravesamos un paisaje de los campos de cultivo y 5 arroyos. Los coches han tomado esta vía condenando a los paseantes a estar en continua alerta. El paseo no invita al disfrute pues además, hay pocos espacios que ofrezcan refugio y descanso a los caminantes. Tan sólo hay tres descansaderos muy desapacibles.

— Zona 2: Entorno de la Ermita de Ntra. Sra. de La Poveda

La carretera desemboca en un entorno en apariencia natural, con una retícula de plátanos de sombra muy densa presidido por la Ermita de Ntra. Sra. de La Poveda, una construcción que data del S. XVII.

Los vehículos aquí también son un problema, pasan a gran velocidad por delante de una Ermita catalogada como bien cultural y alteran el uso y disfrute de la zona por su presencia y el ruido asociado.

— Zona 3: Zona de la ribera del Río Alberche

Abandono es la palabra que mejor describe este lugar. El origen: un mal uso de algunos usuarios desvinculados del municipio que generó conflictos, basuras y deterioro de la zona. El resultado: los habitantes de Villa del Prado perdieron el interés en ir, prefieren otras zonas más tranquilas.

Fotografía de Amin Najafi en Unsplash

3 patas para 3 zonas

¿Cómo sabemos todo esto? Cuando iniciamos el proyecto, desencadenamos un proceso de participación ciudadana con vecinas y vecinos de diferentes perfiles que usan estas zonas y nos lo han contado. Pero me estoy adelantando, porque antes de preguntar vimos la necesidad de hacer un proyecto con tres patas. Ahora ya si que te he terminado de liar ¿verdad?

El objetivo inicial del proyecto era el de dar otro aire a este entorno de La Poveda, incluyendo las 3 zonas señaladas, para resolver su deterioro. Esas fueron las indicaciones de la Concejalía de Medio Ambiente, Sostenibilidad, Agricultura y Ganadería del Ayuntamiento de Villa del Prado. Vimos la situación de abandono de la ribera, y descubrimos que su acceso y diálogo con el entorno, necesitaba replantearse. En un espacio como este, con recursos naturales y socioculturales de interés, teníamos que poner en valor el territorio, su patrimonio natural, cultural y económico para sensibilizar tanto a la ciudadanía como a los visitantes, desde un disfrute respetuoso con el medioambiente. Así que abordamos el reto de manera inicial desde dos áreas de trabajo: la social y la medioambiental que sirvieron de base para la tercera, el diseño regenerativo del entorno. Y ahí tenéis “las tres patas” en las que se apoya el proyecto.

Veamos cómo rescatamos esta zona para un disfrute respetuoso del medioambiente que al mismo tiempo suponga un estímulo social y económico:

Día Festivo en La Poveda de Villa del Prado

Social

Dentro del área social, iniciamos un proceso de participación ciudadana que coordinamos con la colaboración de Eva Puche, psicóloga socioambiental especializada en espacios públicos y medioambiente. Quisimos abordar el trabajo desde el respeto a este lugar, los recuerdos y el disfrute que deseaba la ciudadanía. Mediante una encuesta online, talleres y entrevistas personales, les acompañamos en la definición de cómo usan este entorno y las necesidades que detectaban. Si lo incorporamos al proceso, sentirán este espacio como suyo y lo cuidaran.

El resultado podéis ver lo en “La Poveda Verde y Sostenible. Proyecto de Revitalización. Participación ciudadana”.

Cartel Participación Ciudadana La Poveda Verde y Sostenible

Medioambiental

En paralelo, coordinamos la elaboración de una valoración medioambiental con Paula Nevares, ambientóloga e ingeniera técnica forestal, que localizó toda la riqueza y normativa medioambiental para hacer posible un diseño que respete y regenere la naturaleza.

Los 6 km, atraviesan hasta 8 localizaciones que forman parte del Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos de Villa del Prado.

La mayor parte del término municipal de Villa del Prado se encuentra protegido por la  red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad Red Natura 2000. Consta de Zonas Especiales de Conservación (ZEC), que protegen los hábitats naturales, fauna y flora silvestres y de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), relativas a la conservación de las aves silvestres.

Su finalidad es asegurar la supervivencia a largo plazo de las especies y los tipos de hábitat en Europa, contribuyendo a detener la pérdida de biodiversidad. Es el principal instrumento para la conservación de la naturaleza en la Unión Europea y todo el entorno que atraviesan estos 6 km, está inmerso en este espacio de protección.

Además, parte del área objeto de estudio que incluye el entorno de la Ermita, se encuentra junto al río Alberche en terreno de Dominio Público Hidráulico (DPH) e Inundabilidad (Zona de Servidumbre de 5 m y Zona de Policía de 100 m desde el cauce)

El resultado podéis ver lo en “La Poveda Verde y Sostenible. Proyecto de Revitalización. Medioambiente”

Ribera Alberche en La Poveda de Villa del Prado

Diseño regenerativo

Una vez asentadas las bases sociales y medioambientales, extrajimos sus conclusiones y propuestas para lanzarnos con un diseño regenerativo que aúna hasta 60 propuestas distribuidas en 3 zonas. Voy a tratar de resumirlas aquí, aunque os recomiendo que consultéis el documento: “La Poveda Verde y Sostenible. Proyecto de Revitalización. Diseño regenerativo” si las queréis conocer todas.

Están agrupadas tres grandes líneas de acción:

  1. Acondicionamiento de espacios

Cada una de las tres zonas, tiene sus propuestas asociadas y cada una de ellas a su vez, cuenta con propuestas clasificadas en: demoliciones, retirada y sustitución de elementos; renaturalización y equipamientos (señalizaciones y senderos, mobiliario, movilidad sostenible y barreras)

  1. Divulgación, participación y educación ambiental
  2. Conservación de los espacios Red Natura 2000, investigación y convenios entre entidades.

A continuación, relatamos un breve resumen de las propuestas de diseño regenerativo por zonas, basado en el análisis del proceso de participación y la valoración medioambiental.

Fotografía de Willian Justen de Vasconcellos en Unsplash

01. Acondicionamiento de espacios

Una colección de oasis camino de La Poveda: el itinerario como lugar de estancia

(Zona 1: a Vía y carretera de acceso a La Poveda)

Para llegar a La Poveda desde el núcleo urbano de Villa del Prado, hay que pasar por la Vía y cuando se acaba, continuar por la carretera de acceso.

Estas arterias de comunicación transitan a lo largo de campos de cultivo con los que Villa del Prado se ha ganado el nombre popular de “la Huerta de Madrid”.

La Vía, es una antigua vía ferroviaria que hace unos años se asfaltó y se dejó a su suerte. Esto atrajo un mayor tránsito de vehículos que además, con el asfaltado, pudieron subir la velocidad de circulación y la temperatura del ambiente también se incrementó. Esto sumado a que apenas hay sombras donde refugiarse, transforman a la Vía en un lugar de tránsito más inhóspito si cabe.

En el proceso de participación, se solicitó que la Vía fuese más allá de ser un lugar de tránsito y se transformara en un lugar para estar y disfrutar de una estancia, con vegetación y sombra, en definitiva, que fuese una Vía Verde, un espacio de transición a la naturaleza. Así que proponemos que así sea y le añadimos el adjetivo de accesible, para que todas las personas puedan disfrutarla.

Vía Verde Accesible para camino de La Poveda en Villa del Prado

Para hacer posible esta transformación, proponemos cortar el tráfico de vehículos a motor de la vía y tan solo permitir el tránsito de los que dan acceso a las parcelas colindantes con límite de velocidad, además de promover el paseo y el uso de la bicicleta u otros medios de transporte limpios.

A esta recomendación, añadimos una colección de 13 oasis cada 400-500 m. Partimos del rediseño de los 3 descansaderos existentes y le vamos añadiendo espacios posibles bajo arbolado o junto a los arroyos que atraviesan la Vía donde sea viable incorporar más vegetación que ofrezca refugio al paseante.

Oasis en la Vía Verde de Villa del Prado

Mobiliario vivo para un descanso en los oasis

¿Cómo son estos espacios? Hemos diseñado un sistema formado por un módulo tipo para adaptarlo a cada localización.

Del proceso de participación y la valoración ambiental, extraemos que lo que se necesita en estos espacios es vegetación, frescor en verano y lugares de descanso más allá del simple banco o merendero.

Para disfrutar de un entorno natural, el gesto de hacer un picnic se repite desde tiempos inmemoriales. Extendemos un mantel o una manta que se posa sobre el terreno y nos sentamos alrededor, nos tumbamos o adoptamos la postura que más cómoda nos parezca. Es una acción que nos conecta con el entorno. Este gesto se ha venido repitiendo a lo largo de los tiempos, en compañía o en solitario.

Para estos oasis proponemos repetir este gesto de extender un mantel sobre el terreno para sentarnos alrededor de manera cómoda.

Fotografía de Brett Jordan en Unsplash

¿Cómo trasladarlo a un elemento de mobiliario?

Amasamos el terreno para extender un “mantel” de madera, un material cálido, natural que nos conecta con el entorno y se adapta a diferentes posiciones.

El terreno moldeado se siembra con una vegetación autóctona que se extiende al entorno y que te abrace.

Mobiliario vivo que integra SUDS en Villa del Prado