El viento ha multiplicado el parque por 10 (o...¿de dónde vienen los oasis?)

El Parque de las Palmeras era un paisaje semi-desértico junto a una zona de topografía acusada y una importante población de palmeras. Nuestra propuesta parte de tres necesidades y condicionantes base: escasez de agua, mantenimiento mínimo y un coste de ejecución reducido. Nuestro objetivo era convertir este lugar en una colección de oasis que estimule la biodiversidad del entorno.

Pero… ¿cómo conseguir una colección de oasis con estos condicionantes?

  1. Usamos el viento para mantener, distribuir la vegetación y conseguir un paisaje polarizado que según el ángulo de visión, se muestra de una manera u otra.
  2. Sembramos plantas silvestres, autóctonas y depuradoras (plantas de ribera), entre la vegetación existente.
  3. Depuramos el agua sucia del entorno y el agua de lluvia mediante un sistema vegetal depurador.

Instrucciones para crear un paisaje polarizado

Fijaos en las laderas de nuestros campos, aparecen plagadas de amapolas siempre en la misma orientación, es un paisaje polarizado. El viento se encarga de distribuirlas, es el jardinero que las siembra, una solución basada en la naturaleza. Con esta sencilla idea, desencadenamos la estrategia de diseño del paisaje, siguiendo las siguientes instrucciones:

  1. Trazamos los recorridos en base a las preexistencias:
  • Estudiamos  los puntos a conectar
  • Medimos el perímetro del solar: 2350 m
  • Obtenemos 7 recorridos de terreno consolidado de la misma longitud de los que partir: 335.7 m. Estos recorridos son un punto de partida y son temporales. Con el uso, las personas trazarán los propios recorridos de manera natural, creando los desire paths, los verdaderos caminos adaptados a sus necesidades. Una vez conocidos, se consolidarán mediante pavimentos permeables.
  1. Moldeamos el terreno para interceptar las semillas:
  • Entre los recorridos, creamos un paisaje dunar formado por pequeños montículos que interceptan las semillas. Se trata de un sistema de protuberancias practicadas en el terreno, teniendo en cuenta los vientos dominantes en cada época del año.
  1. Sembramos diferentes especies vegetales con dos condicionantes:
  • Según los vientos predominantes en cada época del año, para que sus semillas sean diseminadas. Compatibilizamos el régimen de vientos del lugar con la época de diseminación de semillas de las especies escogidas, de tal forma que el paisaje actúa como un jardinero. Con este sistema, las plantas se cultivan de forma efectiva y modera los efectos del viento de cara al confort de las personas, atenuándolo en invierno y facilitándolo en verano.
  • Según el gradiente de humedad, recuperando el cauce del arroyo para depurar agua con vegetación de ribera. Según el gradiente de humedad del suelo, creamos: una pradera inundada con vegetación de ribera que se nutre de las aguas sucias del entorno para limpiarlas; una pradera húmeda con vegetación autóctona en peligro de extinción y una pradera seca con vegetación silvestre y espontánea.

La naturaleza sigue su curso, el resultado: el paisaje se multiplica

Las dunas tienen distinto aspecto, dependiendo del ángulo desde el que se las observe. Decimos que es un prado dunar polarizado. Podemos pensar que nos encontramos en un campo de amapolas, o en un desierto poblado solo por chumberas… Además, es posible caminar sobre las dunas, pues en la dirección longitudinal las pendientes son del 8%.

Aprovechando la creación de agua, fruto de la depuración natural con macrofitas, se ha instalado en el corazón del parque un paisaje de ribera, propio de las ramblas de los alrededores, que partirá del pequeño lago de almacenamiento. Los excedentes de agua se dejarán discurrir por el cauce del arroyo de la jara de forma regular. Así se producirá un gradiente de humedad correspondiente a la proximidad al arroyo y dará cobijo a las plantas propias de estas zonas.

Se dan cita en el parque una serie de paisajes, ocultos en principio, y que más adelante se revelarán de forma progresiva.

Por un lado los caminos se construirán con un producto que impide el crecimiento de plantas y que consolida la tierra para que no se produzca barro. El resultado será que poco a poco comenzarán a crecer plantas silvestres en todos los sitios menos en los caminos previstos, por lo que irán revelándose en los lugares previstos y en los que más frecuente la gente.

Por otro lado está el sistema de riego bajo tierra, que se limita a las zonas cercanas al almacenamiento de agua. Este sistema es óptimo, pues reduce en gran parte la evaporación que se produce en otros, pero también queda oculto. De esta forma no será afectada por un posible vandalismo ni por los efectos de la radiación solar. Percibiremos que, en algunas de las dunas crece más abundante vegetación, y si nos fijamos, distinguiremos especies distintas a las del resto.

Junto a las especies naturales, se cultivan otras artificiales

Algunas dunas cobran vida y se levantan del suelo para formar espacios que van tomando su propia personalidad. De momento cuentan con: una ludoteca pública, una feria de degustaciones gastronómicas, un espacio de encuentros cinematográficos polivalentes, un tecnocafé público, almacén y taller de jardinería.

Créditos:

  • Arquitectos y autores del proyecto: Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero
  • Promotor: Ayuntamiento de Garrucha

El punto de partida

La necesidad de curar un gran vacío urbano que desconecta el casco antiguo de Cehegín y disfrutar de un jardín habitable en una región que sufre escasez de agua, son los puntos de partida de este relato.

Era un gran vacío, una herida a la espalda de la zona alta del casco antiguo de la ciudad. Lo llamaban “El Coso” y se encontraba en Cehegín (Murcia). Había pertenecido a un barrio más del pueblo, con sus viviendas adaptadas a la pendiente de la colina. Tras una fuerte nevada en la década de los 50, un gran número de esas viviendas se vino abajo. El antiguo hogar de varias familias, seguía ligado a su recuerdo mientras el espacio se deterioraba poco a poco. Como consecuencia de este desastre, “El Coso” se transformó en una gran desconexión de calles, los grandes desniveles del entorno no ayudaban a habitarlo. Las personas intentaban cruzarlo como podían, dejando marcadas sus huellas de paso a modo de “desire paths”.

Caminando por las calles del casco antiguo de Cehegín, se podía percibir la necesidad de respirar a través de jardines habitables. Pero para conseguirlo, se requerían grandes cantidades de agua, todo un problema en la región de Murcia.

¿Cómo optimizar el uso de agua para generar un jardín habitable que reconecte las calles?

Para curar la herida urbana, reconectamos esta zona de la ciudad mediante la creación de caminos basados en las huellas existentes, los conocidos desire paths, que son trazados por las personas que tratan de atravesar el gran vacío urbano. Creamos un jardín que reutiliza el agua pluvial y sucia de la parte alta del pueblo, para ir limpiándola en su caída, a través de estanques depuradores con plantas de ribera que acompañan el paseo con un susurro acuático. Al final del recorrido, obtenemos agua de riego para generar el jardín habitable deseado, una selva con un microclima que atrae a la fauna.

El paseo

Pintamos el recorrido en verde para guiar al paseante y bañar el entorno con reflejos. Consolidamos y reconfiguramos la parte más horizontal preexistente, situada en la zona central del recorrido, con marmolina gris oscuro, un material procedente del machaqueo de mármol de las canteras de la zona. Constituye toda una experiencia táctil para el paseante, pues al pisar, este material cruje, te invita a reducir el paso, a descansar en los bancos curvos alrededor de los estanques centrales o incluso a disfrutar de una actuación en un pequeño graderío.

Un vivero de empresas escondido en un bolsillo

Al final del recorrido, en un bolsillo del paseo, escondemos un edificio para uso y disfrute de los vecinos en forma de vivero de empresas. Éste, cede al parque su cubierta y la integra en su red de recorridos y plataformas.

El interior se contagia del paisaje

El paisaje inunda el interior del vivero de empresas. Las ventanas capturan y enmarcan distintos fragmentos del entorno. Las separaciones interiores se contagian y reproducen en su interior el perfil del horizonte mediante siluetas translúcidas que ofrecen intimidad a los habitantes del espacio y transforman su interior en un constante teatro de sombras.

El jardín que produce agua

Tras definir la red de conexiones peatonales, localizamos el agua residual en la cota más alta. Entre los caminos, colocamos estanques con eneas, una planta de ribera que depura el agua residual de manera natural. Conectamos la red de alcantarillado municipal en la cota más alta a nuestra red de estanques del parque y hacemos pasar el agua sucia para su depuración. El agua cae de un estanque a otro por gravedad, aprovechando la pendiente existente del terreno. A su paso, las plantas de ribera filtran y depuran el agua. Al final del recorrido, el agua desemboca en un depósito enterrado donde se bombea de nuevo al primer estanque o se usa para el riego del jardín, según la necesidad.

Una sinfonía sensorial

Una vez asegurada la presencia de agua, sembramos toda una sinfonía cromática y aromática de flores y plantas de varias especies que van apareciendo y transformándose en las distintas épocas del año.

En el paseo te acompañan unas jardineras de las que crece una nube vegetal de enredaderas de diferentes tipos y texturas. Poco a poco inundan los muros de hormigón que contienen los caminos y los estanques. Así, el sol no incide tanto en los paramentos, acumula menos calor y consigue refrescar el ambiente en verano. Además, suaviza la percepción de los vecinos, contribuyendo a crear un espacio más amable.

Un mar de huertas

Las vistas desde la parte alta son espectaculares. El jardín que produce agua da paso a un mar cubiertas de casas antiguas que se transforma en un paisaje de huertas con los montes en el horizonte. Para disfrutar de esta experiencia, situamos un mirador sobrevolando el jardín, con un pavimento de madera que deja entrever lo que hay debajo, además de proporcionar sombra.

El resultado: un jardín que produce agua donde la flora atrae a la fauna

Hasta ahora hemos confirmado la presencia de gatos, ranas, vencejos y varios tipos de insectos, además de habitarlo personas. Han tomado el parque como parte de su vida diaria, aportan su movimiento al que se suma el sonido de las hojas, el susurro del agua, los vecinos en sus actividades diarias y su continuo transitar para llegar al otro lado.

Premios:

 

Créditos:

  • Arquitectos y directores de obra: Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero
  • Arquitecta técnica y directora de ejecución de obra: Patricia León de la Cruz
  • Coordinador de seguridad y salud en la obra: Antonio Martínez Sánchez
  • Cálculo de estructuras: DeRoman (Mª Dolores Román)
  • Cálculo de instalaciones: AGM ingenieros y José Alberto García Fernández (ingeniero industrial)
  • Promotor: Ayuntamiento de Cehegín
  • Constructora: José Díaz García, S.A.
  • Fotografías de obra construida: David Frutos
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.

El proyecto paso a paso

Cuando pasé por la plaza, noté que algo estaba cambiando, parecía que el mar había reivindicado su sitio. Nos mostraba un fondo marino que se dejaba habitar desde el primer momento, un mar seco continuo, preparado para captar de agua de lluvia [F1/01].

Sobre este pavimento, se dibujan líneas luminosas fluctuantes [F1/02] y bancos para descansar de la travesía [F1/03]. Los locales, por su parte, estaban siendo habitados por una superficie fluctuante polarizada, que recordaba a la textura del mar, al estar formada por una colección de secciones ondulantes de madera laminada, que según desde el ángulo que se contemplase, podía percibirse como una superficie transparente u opaca [F1/04]. Ahora si que se podía ver el mar [F1/05].

No hay que olvidar que Garrucha es una ciudad hecha desde el mar, donde la pesca y los deportes de mar son actividades que marcan el carácter de este lugar, así que no es de extrañar que el mar realizase estas exhibiciones y convirtiese la plaza en un gran vestíbulo de uso público para el ayuntamiento, integrado en su totalidad en un entorno marítimo, elaborado con materiales de sencillo reemplazo, sostenibles, reciclados y reciclables, donde se improvisan gran cantidad de usos a lo largo su construcción en fases, ofreciendo la posibilidad de ampliación o reducción en cualquier momento, para adaptarse a las nuevas situaciones.

Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.

Con el tiempo crecieron del suelo, poco a poco, unas islas habitables con vegetación tapizante tipo trébol (de bajo consumo de agua) y palmeras [F2/01].

Primero una, de manera puntual, luego otra… de tal forma que la plaza podía usarse mientras estos nuevos elementos evolucionaban. Junto a las islas, comenzaron a instalarse unas bicicletas de riego participativo [F2/02], donde los paseantes podían pedalear y así realizar ejercicio físico que sería transformado en energía necesaria para el bombeo de agua procedente de un depósito enterrado de agua de lluvia [ver F2/03]. El agua bombeada iba a un depósito instalado en cada isla, encargado de regular el riego subterráneo mediante sensores de humedad. Este riego, cuenta con un sistema auxiliar de bombeo por si los paseantes no desean hacer deporte. Como resultado de estas acciones, sobre la plaza surgieron varios usos improvisados: anfiteatro multifuncional [F2/04], espacio para siestas [F2/05], miradores de nubes [F2/06] que se añadieron a los existentes.

Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.

Una noche, comenzaron a surgir unas líneas de luz con sensores de presencia, sobre una estructura metálica. Se trataba de un sistema de iluminación LED que se encendía con la presencia de paseantes [F3/01], de tal forma que solo funcionaba si era necesario, evitando el derroche energético. Cuando no había nadie en la plaza, se mantenía una iluminación mínima continua, por motivos de seguridad. En los elementos que sustentaban las líneas de luz, se colocaron unos columpios-hamaca, para sentir el balanceo del mar [F3/02].

Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.

Hoy, ha aparecido un mar de hilos azules vibrantes entre la estructura de las líneas de luz [F4/01]. Se trata de un conjunto de unos hilos de nylon mecidos por el viento, que arrojan sombras fluctuantes sobre el suelo o ‘el fondo marino’, respetuoso con las aves. Recuerdan a las olas del mar y a las redes de los pescadores. Sobre este mar artificial, las palmeras de las islas asoman por encima de los hilos [F4/02]. Todo este espectáculo puede disfrutarse mediante paseos bajo el mar [F4/04] y sobre el mar [F4/03], desde el mirador de la plaza o los edificios del entorno.

Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.
Rehabilitación de la Plaza Pedro Gea en Garrucha (Almería) con elementos vinculados a la naturaleza y sombras que arrojan hilos vibrantes que flotan.

Premios:

  • ACCESIT en Concurso de ideas ‘Tratamiento en superficie del aparcamiento situado en Plaza

 

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de obra
  • Patricia León de la Cruz Arquitecta técnica
  • Ayuntamiento de Garrucha Promotor

 

Exposiciones:

  • 2009. Concurso de Ideas: tratamiento en superficie del aparcamiento Plaza Pedro Gea. Centro cultural de Garrucha (Almería)
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.

El proyecto

Una visita al invernadero nos dejó claro que tenía interés y energía para permanecer allí, cobijando esos seres, tan lejos de sus hábitats de origen. Sólo consideramos la convivencia entre la ampliación con el invernadero, renovado, pero con sus habitantes actuales intactos.

Trabajamos el nuevo cuerpo de tal manera que ocupase los espacios que nos dejaba la vegetación exterior y el edificio actual. Ambos espacios se unen en un punto en el que cambia la altura, el carácter, el uso, y se produce una simbiosis, al beneficiar la situación a los dos organismos.

Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.

La ampliación es lo más neutra posible, de tal manera que el mobiliario pueda configurar espacios diversos, para así adaptarse a los distintos acontecimientos autogestionados, por medio de reservas de espacios para colectivos que quieran mostrar, lanzar o vender su producto en un determinado periodo de tiempo, ó desarrollar actividades culturales, docentes etc.

Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.
Rehabilitación del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas. Incorporamos un espacio de coworking gastronómico y mercado de degustaciones.

Premios:

  • 2º Premio en Concurso de Rehabilitación y reforma del invernadero del Parque del Arroyo de la Vega en Alcobendas

 

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de obra
  • Patricia León de la Cruz Arquitecta técnica
  • Ayuntamiento de Alcobendas Promotor

Premios:

  • 1º Premio en Concurso de Viviendas para la EMVS de Madrid

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de proyecto
  • Patricia León de la Cruz Arquitecta Técnica
  • DeRoman Cálculo de estructuras
  • Antonio Genicio Cálculo de instalaciones
  • Daniel Pascual Sánchez Consultor energetico
  • Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) Promotor

Exposiciones:

  • 2010 10 07-08 “una noche con estrellas para Madrid” ( 095) forma parte del programa “POIESIS. La belleza en los medios de producción” celebrado en el III congreso internacional de arquitectura CONSTRUTEC
  • 2007 05 03 – 06 21 Exposición “Horizons Madrid Social Housing” en Aedes am Pfefferberg (Berlín), comisariada por Darío Gazapo y Concepción Lapayese donde exponen nuestro proyecto “Una noche con estrellas para Madrid” hasta 2007 06 21
  • 2007 02 27 – 04 10 Exposición “Horizons Madrid Social Housing” en RIBA (Royal Institute of British Architects, Londres), comisariada por Darío Gazapo y Concepción Lapayese donde exponen nuestro proyecto “Una noche con estrellas para Madrid”

Sí, podría empezar así, descubriendo el vacío escondido

Recorriendo las calles de Córdoba y entrando en un edificio en apariencia igual al resto, para descubrir tras la fachada un espacio desconocido que nadie esperaba encontrar, un vacío escondido.

Los territorios de quita y pon

Sobre el vacío escondido se sitúan territorios de quita y pon en tres espacios diáfanos, que consiguen una adecuación programática flexible, donde pueden ensayarse distribuciones, según se necesite. Esto se consigue mediante un sencillo sistema de compartimentación a base de paneles modulares reposicionables, con diferente grado de transparencia, que se conectan y desconectan, acompañado de un suelo técnico y un techo registrable. Ofrecen la posibilidad de “enchufar” cualquier uso en cualquier espacio.

Una alfombra voladora se posa

Sobre los territorios de quita y pon se posa una alfombra voladora, adaptándose a las medianeras que vuelcan al solar y creando un jardín secreto, un paraíso perdido en medio de la ciudad. Posee virtudes viajeras, te transporta a otros lugares.

Es un enorme jardín con árboles, un paraíso escondido, oculto que tan solo descubren los que se adentran en este edificio y los vecinos del entorno. Es un regalo para la ciudad que se transmite como un relato que despierta la curiosidad de habitantes y turistas. Un regalo de cuyas paradisíacas vistas los vecinos pueden disfrutar además de visitarlo.

Esto no es una cubierta, es un jardín

Las estaciones se invierten es verano en invierno e invierno en verano, ha conseguido crear un microclima, lugar de reunión donde poder hacer un Picnic en medio de la ciudad.

Esto no es una cubierta, es un jardín elevado que reduce la contaminación del aire, aumenta la biodiversidad, crea un microclima, devora el CO2 al fijarlo durante la fotosíntesis y contribuye al ahorro energético, pues además de conseguir un gran aislamiento térmico, ahorra el CO2 que se emitiría al producir esa energía. Se puede estimar una reducción del 2% del consumo de electricidad (*) y un 9-11% en calefacción, lo que supone una reducción de CO2 702 g/m2 de jardín elevado, en 1 año.

Mitiga el efecto isla de calor, reduciendo 375 g/m2 en 1 año. La reducción total de en CO2 es de 1077 g/m2 en 1 año. Por otro lado, el coste de fabricación del jardín elevado es de 6.5 kg/m2 de CO2 que se compensaría en tan solo 9 años de ahorro energético.

La alfombra voladora vegetal establece un arriba donde se viaja y un abajo donde el territorio se distribuye entorno a una colección de patios hacen que el conjunto cuente con una gran eficiencia energética que aprovecha las condiciones climáticas del lugar.

Una colección de patios para controlar el clima

Al abrir los patios para permitir la ventilación cruzada, nos sorprende un aroma a hierbas, geranios, naranjos y jazmín que se filtraba a través de ellos. El aire se llena de flores insólitas. Parece como si estuviésemos fuera del edificio.

Las estaciones también se invierten en el interior

Es verano en invierno e invierno en verano, y se puede gozar de un sol veraniego en la época más fría con la ayuda de cerramiento de vidrio reflectante a base de píxeles de vinilo que generan una imagen boscosa de reflejos robados, que además de introducir luz natural en el patio (con el consiguiente ahorro energético), se tiñen de color por reflexión sobre textiles de sombreo en verano.

Cuando hace calor, además de desplegarse los textiles de sombreo, el agua se desliza por el patio mediante unos hilos de atraviesan de arriba abajo emitiendo un sonido acuático que contribuye a rebajar la temperatura además de regar la vegetación en horizontal y en vertical, a base de una serie de pixeles vegetales que, al igual al igual que ocurre en los patios interiores de las casas tradicionales de Córdoba, cuelgan de las paredes, a modo de matriz, esta vez de siluetas de árboles.

El relato se transmite de unos a otros y atraídos por él, muchos se acercan en busca de la alfombra voladora.

(Espacio construido, entre otras cosas, con fragmentos de: “Ningún otro país” en libro ‘Cuentos de la periferia’ de Shaun Tan)

Notas:

(*) Fuente de datos: ‘Carbon Sequestration Potential of Extensive Green Roofs’ Autores: Kristin L. Getter, D. Bradley Rowe, G. Philip Robertson, Bert M. Cregg and Jeffrey A. Andresen. Artículo publicado en Environmental Science & Technology 2009, 43 (19), pp 7564-7570 / ‘Las cubiertas vegetales como sumideros urbanos de CO2’ Autor: Clemente Álvarez. Publicado en Soitu 25-09-2009

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de proyecto
  • Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA) Promotor

El descubrimiento. Cómo usar el espacio mientras se construye

Fase 0

21 de enero de 2010

Cuando me asomé a la ventana, noté que algo estaba cambiando en El Molinillo, lo habían empaquetado con telas grafiadas sobre andamios. Bajé al instante para ver de qué se trataba. Total, soy curioso por naturaleza y además estoy jubilado.

Iban a rehabilitarlo para transformarlo en Centro de Interpretación del Agua, Sala de Exposiciones Temporales y Oficinas de la Diputación, según explican en su página web. Ofrecen talleres virtuales, a través de internet, en torno al agua. Además, se pueden proponer y colaborar en sus contenidos.

Yo no entendía mucho de internet, pero mi nieto me ha puesto al día, así que desde el primer momento, voy a poder disfrutar de este espacio, aunque esté en obras ¡Ay, si hubiese vivido esto en mi juventud!

El anfitrión

Fase 1

26 de febrero de 2010

Según parece, están preparando las preexistencias a modo de anfitrión para albergar un organismo simbiótico y establecer entre ellos una relación de simbiosis donde ambos van a salir beneficiados.

El organismo simbiótico

Fase 2

27 de julio de 2010

5 Km separan La Estanca de Alcañiz del Molinillo, 5 km de agua que se enredan para formar un organismo simbiótico que interactuar con el edificio existente, su anfitrión.

El agua toma conciencia y se enreda en el edificio recorriendo el espacio para acabar transformándose en una enredadera, un garabato vegetal que crece en la fachada para generar vida e integrarse en el entorno.

La máquina del agua: el ciclo

Fase 3

1 de febrero de 2011

Ahora ya podemos vernos todos juntos en un sitio, en el mundo real.

Disponemos del espacio, podemos transformar el edificio en una máquina del agua con prácticas reales para la realización de los contenidos del edificio.

Se imparten talleres: uno para la reconstrucción del molino harinero que produce energía para el edificio. Y otro sobre los usos sostenibles del agua donde, además de aprender los usos históricos de aprovechamiento del agua, se incorporarán otros modos de aplicación directa.

El edificio se transforma en una máquina del agua con dos circuitos:

Circuito del agua A: de recurso expositivo a riego de fachada con trepadoras

El agua entra en el Centro de Interpretación desde al acueducto. La noria se queda con parte de este agua, dejando el resto que circule por el canal del cubo del molino. El agua rescatada por la noria cae por un canal que recorre la exposición y que va accionando a su paso los recursos expositivos, activados o no por los visitantes, para ayudar a entender la cultura del agua. El agua, al final del recorrido expositivo tiene dos posibles salidas:

  1.  Volver al inicio mediante bombeo accionado por la energía producida por el molino harinero en el sótano y paneles fotovoltaicos.
  2. Desviarse, si es necesario, por unas tuberías de riego embebidas en la fachada, para regar las trepadoras del exterior mediante cables por los que se desliza el agua de manera controlada, a modo de lluvia, haciendo partícipe a todo el edificio de este recurso y creando todo un espectáculo visible desde el exterior.

Circuito del agua B: el molino harinero generando energía

El agua no capturado por la noria, baja por el canal del cubo hasta salir por el saetín con suficiente fuerza para accionar el rodezno o rodete y mover las muelas para producir harina y generar energía eléctrica necesaria para el bombeo de agua para reconducirla a la planta superior y realizar el mismo recorrido o salir directamente por el cárcavo si hay exceso.

La simbiosis

Fase 4

15 de junio de 2011

La simbiosis es capaz de adecuar la solución arquitectónica al programa de necesidades, directrices y características técnicas requeridas. Atrae a los turistas, ciudadanos y trabajadores del edificio para incorporarlos en el espacio mediante dispositivos de interacción que ayudan a entender el agua como generadora de paisaje y energía, hace posible el diálogo entre los usos museísticos, expositivos y administrativos, creando espacios ligados entre sí mediante el recorrido del agua a través y alrededor del edificio.

El resultado

Una máquina de 5 km de agua enredada, un garabato vegetal que crece para generar vida e integrarse en el entorno.

Premios:

  • 2º Premio en Concurso de ideas para la rehabilitación del edificio «El Molinillo» de Alcañiz

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de proyecto
  • Patricia León de la Cruz Arquitecta Técnica
  • Diputación Provincial de Teruel Promotor

Bibliografía:

  • José Antonio Benavente y José Puche (2009). Patrimonio del Bajo Aragón turolense: usos históricos del agua. Ed. Diputación Provincial de Teruel PRAMES.

Premios:

  • 1º Premio ex aequo en Concurso Gran Vía Posible

Créditos:

  • Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero Arquitectos y directores de proyecto
  • Ayuntamiento de Madrid a través del Área de Gobierno de Urbanismo y Vivienda Promotor

Exposiciones:

  • 2010 10 04-15 Exposición “Gran Vía Posible” en Palacio Cibeles de Madrid
Imagen 1

El proyecto se construye a sí mismo.

Pasen y vean cómo un espacio es capaz de generar actividades desde el primer momento, mientras se construye. Proyectamos con el tiempo, usamos el espacio mientras se construye. Uno de los materiales más importantes en el proyecto es el tiempo. Por un lado se trata de recuperar un edificio y un huerto-jardín mediante la colaboración de los ciudadanos y turistas. Por otro lado, se ha planteado una estrategia de crecimiento a lo largo del tiempo donde el espacio puede ser usado desde el inicio.

Aquí proponemos un modelo de gestión colaborativa, desarrollado en un espacio que se construye en parte a sí mismo desde talleres mediante un proceso de construcción visible en todo momento por los ciudadanos y turistas. El proyecto se construye a sí mismo. Desde el edificio se genera el entorno. Se crean talleres y exposiciones turístico-culturales donde se aprenden tareas con práctica directa sobre el paisaje. Como resultado, se obtiene un espacio público que rodea al edificio en continua creación y con mantenimiento garantizado elaborado por los propios usuarios con diferentes conocimientos y capacidades.

Disfruta del espacio desde el primer momento

En ‘La reversible huerta lúdica’ parte de la rehabilitación y acondicionamiento se lleva a cabo en los talleres del propio centro. Como el proyecto pedagógico se desarrolla en paralelo a la rehabilitación por fases se podrá disfrutar de este espacio desde el primer momento distanciándose así de los procesos constructivos tradicionales que inhabilitan durante un largo periodo un espacio y lo modifican a espaldas del ciudadano.

Frente a esto, proponemos la transparencia total de todo el proceso y la entrada en funcionamiento paulatino desde el principio.

Este funcionamiento ofrece grandes ventajas: por un lado, las referentes a la financiación, pues se puede ir construyendo según se disponga de dinero, a plazos y por otro, se puede ir aprendiendo de los desajustes y rectificando en las fases sucesivas. Además los cambios a realizar en pequeñas dosis siempre serán menos costosos de rectificar frente a los grandes desajustes cometidos en construcciones en una sola fase.

Los personajes que generan el proyecto son: los ciudadanos, los turistas, el Ayuntamiento, el equipo de dirección del centro y nosotros. La idea es plantear un sistema abierto a la participación y diálogo entre todos los implicados. Nosotros como arquitectos planteamos una sistema, unas pautas abiertas que irán tomando forma según se desarrolle el diálogo para conseguir adaptar el proyecto a las necesidades de los ciudadanos y para que sirva de polo de atracción de turismo.

Fases de construcción abiertas al diálogo:
Fase 0

Se analizan las preexistencias y se inicia la elaboración del proyecto.

Preexistencia 1: ESCASEZ DE AGUA

Proponemos reutilizar el agua usada del edificio y el agua de lluvia, mediante depuración natural con plantas de ribera. Junto con el sistema de gestión del agua tradicional y sostenible basado en caño, contracaño, aljibes y red de acequias.

Preexistencia 2: PAISAJE CULTURAL

Compuesto de cultivos tradicionales, cultivo de flores y vegetación existente entre otros elementos.

Preexistencia 3: CIUDADANOS Y TURISTAS CURIOSOS

Los ciudadanos y turistas comparten conocimientos para aprender más sobre el paisaje construyéndolo ellos mismos además de sentir curiosidad por el espacio que se está construyendo. Por lo tanto, los incluimos en la construcción del espacio, como ya hemos mencionado.

Fase 1

Como necesitamos un espacio de encuentro y reunión se inicia parte de la rehabilitación.

 

Fase 2

Entra en funcionamiento el sistema de reutilización y gestión del agua para alimentar a las especies preexistentes y sus espacios expositivos asociados. Se organizan encuentros para analizar las experiencias, proponer nuevas actividades, dialogar, etc. Se pone en marcha talleres de artesanía, para generar parte de los objetos a exponer en el resto de las exposiciones.

La rehabilitación del centro continúa, esta vez centrándose en talleres de agricultura y ganadería y en la construcción del sistema de los senderos y caminos, unos de arena y otros de madera con sus correspondientes extensiones de quita y pon sujetos a los ciclos de la huerta pliegues que crean espacios multiuso y juegos infantiles que contribuyen a accionar la bomba de agua para el riego.

Fase 3

Entra en funcionamiento el sistema de reutilización y gestión del agua para alimentar a las especies preexistentes y sus espacios expositivos asociados. Se organizan encuentros para analizar las experiencias, proponer nuevas actividades, dialogar, etc. Se pone en marcha talleres de artesanía, para generar parte de los objetos a exponer en el resto de las exposiciones.

La rehabilitación del centro continúa, esta vez centrándose en talleres de agricultura y ganadería y en la construcción del sistema de los senderos y caminos, unos de arena y otros de madera con sus correspondientes extensiones de quita y pon sujetos a los ciclos de la huerta pliegues que crean espacios multiuso y juegos infantiles que contribuyen a accionar la bomba de agua para el riego.

Fase 4

Entran en funcionamiento los caminos y senderos. Se organizan talleres prácticos de agricultura y ganadería.

Estos talleres incluyen la construcción de la Huerta-Jardín donde se analizan la compatibilidad de especies con la vegetación preexistente, se siembran y recolectan según un calendario.

Proponemos una posible trama de distribución y unas especies extraídas de documentos históricos (‘La huerta murciana’ de Pedro Díaz Cassou, del año 1887 que describe el paisaje de huerta murciana)

La trama se compone de bandas de cultivo de familias sujetas a rotación anual para evitar enfermedades.

Se eligen las especies más apropiadas y los lugares dentro de las bandas donde se pueda cultivar manteniendo la vegetación existente viable.

Los espacios de huerta cuentan con pasarelas de quita y pon para poder pasear entre los cultivos en época de siembra y recolección, labores que se llevarán a cabo desde talleres dirigidos por el centro en los que todo el mundo se puede apuntar.

Mientras, se rehabilita el resto de espacios de exposiciones del edificio y se llenan de contenidos elaborados en los talleres.

Fase 5

Entra todo el conjunto en funcionamiento. Se siguen convocando encuentros para proponer y continúan los talleres que prosiguen su labor de siembra, recolección y docencia en la Huerta-Jardín.

Los senderos y caminos cuentan con conexiones estacionales según el calendario de huerta.

El sistema de aprovechamiento y recuperación del agua funciona a pleno rendimiento para regar la huerta-jardín.

El agua de riego sostenible se introduce de dos maneras básicas en el solar.

MODO 1: depurando de forma natural el agua usada, con plantas de ribera.

El agua empleada en los lavabos se reutiliza en los inodoros y ésta, una vez es usada y se reconduce a una unidad de pretratamiento para su depuración previa y decantación. Este agua predepurada se almacenará en un depósito enterrado.

Desde aquí es bombeada, de manera subterránea a una serie de lechos con plantas de ribera, mediante un equipo de bombeo lúdico donde la energía generada en los juegos de niños es aprovechada para bombear el agua de manera natural. Como esta energía es de carácter ocasional (no queremos obligar a nadie a accionar continuamente la bomba), apoyamos este sistema mediante una bomba eléctrica alimentada por paneles fotovoltaicos.

Al final del proceso obtenemos agua limpia apta para el riego que se almacena en otro depósito enterrado.

MODO 2: empleando el agua depositada en el aljibe.

El abastecimiento de agua se realiza a través de la recolección de agua de diferente procedencia en el aljibe preexistente. El agua recolectada procede del sistema de gestión tradicional y sostenible del agua basado en el caño, contracaño y acequias.

El agua recuperada alimentará a las especies vegetales que atraerán a la fauna, y la flora será necesaria para procesar el agua. Además, el aljibe, previo bombeo ‘lúdico’, puede ofrecer agua de manera tradicional a base de acequias como muestra expositiva. Se realizaría de manera muy puntual y si las reservas lo permiten, se puede emplear como elemento refrigerante por evaporación al mismo tiempo que bucólico y de ambientación sonora.

El sistema se irá enriqueciendo y las relaciones entre los seres vivos que lo forman se harán más complejas y satisfactorias. Como siempre decimos, nosotros sólo pondríamos la semilla.

El resultado…

…un espacio construido por y para todos, una actuación reversible que puede desaparecer sin dejar huella en el terreno. Un lugar donde se puede pasear entre los cultivos que irán mutando con el paso del tiempo, donde los recorridos cambian con las estaciones, y dependen del calendario de la huerta. Un lugar de intercambio de conocimiento para construir paisaje.

Y esta ha sido la historia de ‘La reversible huerta lúdica’.

Premios:

  • 3º Premio en Concurso de ideas “Rehabilitación de la Casa del Cura y adecuación de su espacio público”

Créditos:

  • Arquitectos y directores de obra: Mónica García Fernández y Javier Rubio Montero
  • Arquitecta técnica: Patricia León de la Cruz
  • Promotor: Ayuntamiento de Puerto Lumbreras